Cartas al Director

Sor María Romero

Hoy los nicaragüenses conmemoramos con gran gozo el gran día del nombramiento de nuestra beata Sor María Romero, por el querido papa Juan Pablo II.

Tenemos que pedir a Dios que permita el milagro que necesitamos para su canonización. Ella además de ser nicaragüense amaba a Nicaragua.

Cuando estábamos en el Vaticano lloramos de alegría cuando el papa mencionó su nombre como beata; los miles de nicaragüenses que estábamos presentes sentimos que era nuestra.

Hizo tantas obras buenas a los pobres. Ella se sentaba en su salita desde las 2:00 p.m. a las 7:00 de la noche; ayudaba espiritual y materialmente a los que acudían a ella y cuando regresaban que habían conseguido su gracia, contestaba: “Es la Virgen, no soy yo”.

No hablo mucho porque ya la conocemos.

Su inmenso amor por su rey y su reina fue tan grande que cuando iba a recibir sus votos les pidió una señal de que el camino que había decidido seguir era el correcto. Fue así que esa mañana en la pequeña gruta del colegio amanecieron florecidos muchos lirios sin ser su época, por lo que ella consideró una respuesta a sus ruegos.

Roguemos a su rey y a su reina que a través de la intercesión de sor María se dé ese esperado milagro y así poder tenerla pronto en los altares.

Isabel Cuadra de Chamorro.    

Necesidad de ayuda de la  Beata nicaragüense

Este 7 de julio se celebra a nuestra única Beata Sor María Romero a la luz de un camino que pareciera lejos para llegar a la santidad de los altares precisamente cuando hoy más que nunca la necesitamos intercediendo por nosotros sus hermanos de tierras nicaragüenses y a la vez sus hermanos espirituales. Fuimos testigos dichosos de que con gran pompa y entusiasmo el ahora Beato papa Juan Pablo II la beatificó pero desafortunadamente hoy en día no existe ninguna campaña que realce su imagen y peor aún han sucedido demasiadas cosas malas en Nicaragua en los últimos siete años que su recuerdo y patrocinio al que deberíamos aprovechar mucho más, se ha ido por tanto, diluyendo entre un remolino de dificultades y problemas que ahogan nuestra devoción hasta asfixiarla por completo.

Necesitamos tanto de Sor María Romero en nuestra realidad actual porque de verdad pareciera que ahora más que nunca estamos solos y desamparados ante un régimen totalitario, fanático e irreverente que atropella los derechos ciudadanos, donde las libertades civiles van desapareciendo, se mancilla la Constitución vendiéndola y entregándola al mejor postor, toda ley que controle al poder se apartó con cinismo y este mismo se ha puesto por encima de la justicia que está cada vez más ausente y alejada del anhelo de las personas. En un país donde los símbolos sagrados de la Navidad y la Virgen Inmaculada han perdido su dignidad religiosa y han sido burlados con total desprecio solo para manosearlos a la conveniencia del actual régimen, el que a su vez autoproclama el socialismo como el reino de Dios en la tierra. Necesitamos mucho a nuestra Beata Sor María Romero para que nos ayude a salir del abismo al que hemos caído por nuestra propia culpa.

Marlon José Navarrete Espinoza.    

Cobarde violencia

He escrito la presente carta indignada, muerta de enojo e impotencia, por la brutal golpiza que le fue propinada a ancianos y adolescentes por el simple hecho de ejercer los adultos mayores un derecho que les corresponde, según la Constitución Política de Nicaragua: protestar contra algo inhumano, desleal y abusivo como es quitarle las pensiones reducidas. Y los jóvenes, en su mayoría estudiantes de cuarto y quinto año de Medicina de universidades públicas y privadas, lo que hacían era llevar a los viejitos atención médica y medicamentos que tanto necesitan.

Estudiantes de Medicina de la Universidad Católica (Unica), Universidad Americana (UAM) y la Universidad Nacional Autónoma, fueron a brindar atención médica a los ancianos. Cuando sugerí a algunos de esos estudiantes, de ambos sexos, adolescentes entre los 17 y 20 años, que fueran a asistir a los viejitos me dijeron que con mucho gusto lo harían. Yo no podía pensar que con eso sus vidas podían correr peligro.

Para mi sorpresa el domingo después de la agresión me llamaron por teléfono y llorando me dijeron: “En horas tempranas de la noche llegó la Policía y un alto jefe de ellos nos anduvo observando. En la madrugada, llegaron las mismas personas pero vestidas de civil, nos aplicaron las técnicas de lucha llamadas ‘llaves’, que solamente las dominan los que reciben entrenamiento especial. Y para colmo, allí estaban las mismas mujeres de 30 años y 25 años, a quienes vimos junto a su jefe policial en horas de la noche, solo que ahora vestían ropa de Juventud Sandinista. Pero ni siquiera tuvieron la decencia de cambiarse el pantalón de uniforme ni las botas”. Los agresores no contaban con que los estudiantes de Ciencias Médicas, por la profesión que estudian tienen que ser observadores.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez, dijo que hay una ambición ilimitada de poder, “que se vuelve también un dios al que se adora y hay poder que no hay ley que lo controle, ya no hay poder que esté al servicio del bien común y de la sociedad, hay un poder ilimitado y se busca con todas las ansias, incluso, perpetuarse en el poder indefinidamente”. Con estas palabras el obispo retrata con nitidez la situación que impera en Nicaragua actualmente.

Monseñor Báez indicó algo importante: los ancianos nos dan un ejemplo, ellos luchan donde la mayoría de la población ya no lo queremos hacer porque creemos que hay sandinismo para rato, con los políticos y empresarios que callan ante tantos atropellos a la población.

Igual que nuestro guía espiritual yo también califico de “cobarde violencia” la que sufrieron los jóvenes, “simplemente por hacer la caridad”, por atender los adolescentes a los ancianos.

Estoy totalmente indignada y me siento responsable de lo que les ocurrió a los jóvenes médicos, por instarlos a llevar la caridad a personas que la necesitaban, la Unión Nacional del Adulto Mayor (UNAM). Un gesto de caridad a nuestros mayores que todas las personas que amamos a Nicaragua debemos hacer: apoyar las protestas de los abusos y atropellos de la dictadura orteguista.

Y no solamente fueron las golpizas y los abusos de policías vestidos con camisetas de la Juventud Sandinista. También les robaron a los jóvenes celulares, identificaciones, laptops, entre otras pertenencias. Actuaron como lo que son: el brazo represivo del partido sandinista.

Todo esto me hace recordar cuando miembros de la Policía y simpatizantes sandinistas asesinaron a varias personas en El Carrizo circunscripción de Cusmapa, departamento de Madriz, y los abusos de la familia Ortega-Murillo que solamente adora al dios dinero. ¡Dios bendiga Nicaragua!

Elba Gutiérrez Herrera.    

Olimpiadas históricas

Es importante el desarrollo cultural en la juventud y que esta sea actriz en la asimilación de los conocimientos específicos de la humanidad. La historia es un universo que hasta hoy ha sido cultivada por intelectuales veteranos, sin que hayan jóvenes que se interesen por ella.

Por tal razón exhorto a las autoridades fomentar sin precedentes las Olimpiadas históricas con el objetivo de engendrar el interés históricos en los jóvenes. La Vicepresidencia de la República tiene la potestad y facultad de hacer realidad este sueño cultural, así como se hizo con las Matemáticas, y de Ortografía. Manos a la obra.

Luis Ricardo Arévalo Arias.

COMENTARIOS

  1. Carlos A. Porras
    Hace 13 años

    » Cada pueblo tiene el gobierno que se merece «.

  2. culpable
    Hace 13 años

    Necesitamos interceder, no podemos echar toda la carga de nuestras inutilidades a Sor Maria.

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