El escenario está listo y el reloj avisa la hora de la función. La emoción de los asistentes sugiere que iniciará el show, que entre gritos y aplausos reciben a la malabarista que muestra sus habilidades con los más de diez aros que giran en todo su cuerpo.
Sin perder el entusiasmo de los asistentes, el siguiente número arrebata el aliento de quienes asombrados miran las acrobacias de una mujer que pende de unas telas de lo más alto del escenario, dejándoles boquiabiertos con su gran actuación.
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Este inicio solo indica que la noche trae más sorpresas y emociones, que “atrapará” por completo al público, que sin duda uno de los números preferidos por los asistentes son las presentaciones en las alturas, por medio de una cuerda y moto.
TIGRES Y MÁS
El circo no puede estar completo sin la presentación de los tigres, que cautivan con sus encantadores demostraciones en saltos y obediencia hacia las indicaciones que le dicta el domador, momento que las personas aprovechan para apreciar este salvaje animal.
El tiempo indica que la función está en lo final y los payasos una vez más se “roban el show”, quienes con su ingenuidad ponen gozar a grandes y chicos durante toda la velada.
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