La decisión ya está tomada por el dictador Ortega. El Canal chino. Un proyecto histórico y trascendental para Nicaragua que la verdad la mayoría vemos con esperanza, pero también con preocupación. El Canal generará una gran cantidad de empleo, ya que para abrir cauces a través de todo el territorio y exclusas cerca del lago de Nicaragua las empresas de construcción, transporte y materiales necesitarán una gran cantidad de activos y mano de obra. Miles de nicaragüenses encontrarán trabajo aquí, bajando la emigración.
Miles de trabajadores y empresas que irán a la zona del Canal generarán amplia demanda estimulando la economía. En el Atlántico y en Rivas habrá sendos puertos internacionales desde los cuales se podrá reexportar toda la mercadería china. Se puede “suponer” que China priorizará sus mercancías por el Canal de Nicaragua. La empresa china HKND supuestamente pertenece a China Mobile, la empresa pública más grande de telefonía celular de Hong Kong, con más de 700 millones de abonados, utilidades de cerca de US$15 mil millones al año y cotizando en las bolsas de Hong Kong y Nueva York. No se puede negar la visión de Ortega para el país.
Las ventajas del Canal son muchas, entre las más importantes el empleo masivo, los ingresos por el paso de mercancías y la reexportación, en fin es lo que Nicaragua siempre ha necesitado desde el inicio de su historia para progresar, aprovechando las ventajas geográficas que nuestro país representa.
No obstante el optimismo, hay graves fuentes de preocupación. Primero, el dictador Ortega ha vendido el país literalmente por 100 años. Los chinos pueden ordenar la confiscación por donde pasen puertos, canales, líneas férreas, etc. Sin ningún tipo de garantías de indemnización de los chinos al pueblo de Nicaragua. No hay derechos de propiedad y cualquiera puede ser confiscado a partir de hoy.
Por otro lado si Panamá, quienes son los más afectados por la competencia, baja las tarifas como monopolio que es, si EE. UU. boicotea el proyecto dada la importancia geopolítica, o si por alguna razón técnica el Canal no resulta rentable tomando en cuenta los constantes dragados del lago de Nicaragua, el país quedará asumiendo con las reservas del Banco Central el riesgo de la inversión de los chinos, o bien los chinos no están asumiendo riesgo alguno, sino que es Nicaragua como estado y sin obtener un centavo de los ingresos, ya que los chinos tendrán pérdidas los primeros 20 años.
Tercero, el medioambiente, ya amenazado por la destrucción de la Biosfera de la RAAN y la destrucción total de los débiles ecosistemas en el lago de Nicaragua será la mayor víctima del proyecto del Canal, a menos que Ortega piense que después se pueda echar peces y tiburones de nuevo en el lago así como los chinos tienen peceras en los restaurantes.
Por último y más grave, este dictador mira el país como su propia finca, y sin respeto a la Constitución, sin consenso político ni licitación alguna asegura para las empresas de su clan las adjudicaciones millonarias de los proyectos auxiliares del Canal. Recuerdo cuando vino Juan Pablo II a Nicaragua y este mismo dictador mintió delante del papa y el pueblo diciendo que no quería hacerse rico del poder, cuando en realidad es lo único que ha hecho, pasando por encima de cualquier ley, llevando el país como un barco con un capitán desquiciado, lleno de contenedores de ilegalidad, polarización y dictadura, navegando por un canal que puede derivar a futuro en una guerra civil. El autor es ingeniero
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