La ofensiva final de 1979 en Masaya: los preparativos

Roger Miranda

Hace 34 años, en mayo de 1979, no recuerdo ni el día ni la hora exacta, en la casa del abogado Iván Membreño, localizada cerca de la estación del antiguo ferrocarril en Masaya, nos encontrábamos reunidos Hilario Sánchez Vásquez (Claudio), jefe de la tendencia insurreccional en Masaya, y yo (Faustino), segundo al mando, ultimando detalles del plan general de la insurrección en el departamento de Masaya, como parte de la ofensiva final del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para terminar con la dictadura somocista.

Aunque Claudio tenía la alta responsabilidad de garantizar el éxito de los planes generales, en realidad el triunfo de la insurrección fue obra del pueblo, y del esfuerzo de muchos combatientes como Dionisio Centeno (El Indio), Ramón Cortez (Jorge), Bosco Miranda (Julián) y jefes, como Pedro Cantillano (Valentín), Bayardo López (Domingo), Guillermo Sánchez (Pancho), Ramón Moncada (Makako) y Teófilo Alemán (Teodoro), solo para mencionar a los más destacados.

Contrario a la insurrección de septiembre de 1978, ahora nos encontrábamos en una situación mucho más favorable. Teníamos más armamento y combatientes pero, en realidad, nuestras fuerzas eran relativamente pequeñas en relación con las necesidades de la ofensiva final.

Claudio había observado que al caer la noche la Guardia Nacional (GN) desplegaba sus fuerzas alrededor del cuartel para repelar posibles ataques nuestros, por ello concibió que atacaríamos a plena luz del día. Para mantener la vital comunicación con Humberto Ortega (Palo Alto) contábamos con un pequeño equipo de comunicación.

Conforme los acuerdos de unidad entre las tres corrientes del FSLN, que dieron lugar a la creación de la Dirección Nacional Conjunta (DNC), compuesta por tres representantes de cada una de las tendencias (Insurreccional, GPP y Proletaria), nos reunimos con los respectivos mandos locales de la Tendencia Proletaria y de la GPP para juntar y coordinar fuerzas para garantizar el éxito de la ofensiva final. La coordinación de los compañeros de la tendencia Proletaria, encabezada por los compañeros Octavio Caldera (Arnoldo) y Francis Cuadra (Ana) fue armoniosa y de gran camaradería.

No obstante, nuestra coordinación con los compañeros de la GPP, encabezada por Alma Luby Morales (Cero) y Glauco Robelo (Uno) fue muy conflictiva. La GPP contaba con una modesta pero importante fuerza militar: la unidad de combate conocida como “Rufo Marín”, compuesta por unos 25 compañeros armados con fusiles de guerra. En ese momento, cuando necesitábamos derrotar a un enemigo superior en el plano militar, era un contingente vital y necesario para nuestros planes. A pesar de los pacientes esfuerzos que realizamos para convencerlos de la necesidad de que las fuerzas de la GPP se incorporasen al plan general de la insurrección, nos topamos con una increíble obcecación: cuestionaron nuestra estrategia militar y reiteradamente expresaron su desconfianza en el derrocamiento de la dictadura. No era el momento de discusiones, sino de acciones conjuntas.

El 5 de junio de 1979, el día anterior al inicio de la ofensiva final, en la casa de Julio Marenco, Claudio y yo nos reunimos con la Cero y el Uno en un último esfuerzo por incorporar a la Rufo Marín a los planes militares de la ofensiva final. Claudio propuso que las fuerzas de la unidad de combate Rufo Marín reforzara el asalto a los cuarteles de Masaya y Ticuantepe. La reunión duró varias horas, el ambiente era muy tenso, distinto al espíritu unitario que dio origen a la Dirección Nacional Conjunta. Durante la reunión los jefes locales de la GPP nos acusaron de “aventureros” y de “irresponsables” porque, según ellos, estábamos mandando a nuestra gente a una muerte segura.

Cuando Claudio se convenció que era imposible contar con las fuerzas de la GPP en Masaya, reaccionó con una mezcla de frustración y enojo, y dijo a los dirigentes locales de la GPP: “Bueno compañeros, nosotros mañana al mediodía comenzamos la insurrección final con ustedes o sin ustedes”. Nos levantamos de la reunión y nos fuimos a nuestros respectivos lugares a ultimar detalles. Lo más decepcionante de esta frustrante reunión fue que las fuerzas de la GPP, en un impulso irracional, sin previa coordinación, lo que era gravísimo al momento de la insurrección, decidieron en la noche del 6 de junio usar la unidad de combate Rufo Marín para atacar el pequeño cuartel de la GN en el pueblo de Diriomo, el cual podía estar resguardado por no más de ocho guardias. Como era de esperarse, por la improvisación y descoordinación, la acción fue un completo fracaso.

Para cuando los compañeros de la GPP regresaron de su frustrado ataque al cuartelito de Diriomo, ya nuestras fuerzas tenían sitiado el cuartel de Masaya y fuertes combates se estaban librando en Ticuantepe, conteniendo los refuerzos enviados por la GN desde Managua.

La ofensiva final en Masaya comenzó el 6 de junio a las 12:00 m, en plena luz del día, a como estaba planificado.

El autor es excombatiente del fsln y exmiembro del EPS

COMENTARIOS

  1. ramiro
    Hace 13 años

    Propaganda barata que no enseña nada a nuestra juventud. Será que anda buscando un nombramiento o hueso que chupar, ya que su artículo carece de sentido y lógica.

  2. sniper
    Hace 13 años

    Fijate vos Faustino, recordando la lucha heroica del pueblo de nicaragua, tanta sangre derramada y pa’ quedar en lo mismo o peor de lo que ya estabamos; la realidad es que la «cura» salio peor que la enfermedad.

  3. Álvaro Caldera
    Hace 13 años

    Si yo fuera Usted, me sentiría orgullosísimo HASTA el 19 de julio 1979. El ser sandinocomunista después, me daría vergüenza

  4. Guillermo Guerrero Aguirre
    Hace 13 años

    A memoria del autor en Diriomo jamas se disparo un tiro, el 6 de junio de 1979 aproximadamente a las 6 de la mañana fue el ataque al comando de Catarina y no habían menos de 50 GN, este día cayo la compañera Martha Navarro.
    Dos escuadras guerrilleras atacaron; la primera estaba acampada propiamente en el Guanacaste que hace empalme a la salida del Barrio la Cruz y la segunda frente al portón del cementerio nuevo de Catarina. la ubicación de la primera escuadra delato el ataque.

  5. Guillermo Guerrero Aguirre
    Hace 13 años

    Deberian publicar todos los comentarios, ya que escribi uno donde desmiento al autor del articulo

  6. REVOLUCION PARA NADA
    Hace 13 años

    Quedamos en espera de la segunda parte derrocaron a la dictadura y ¿DESPUES QUE PASO EN NICARAGUA?

  7. jose sandino
    Hace 13 años

    ofensiva hacia la riqueza estaban desesperados por usurpar todos los bienes de somoza, mejor que nunca hubieran ganado, aunque somoza era corrupto pero era un juguete en comparacion con la lacra que hoy esta arriba, cuanto atraso le causaron a nicaragua estos delincuentes , si nunca hubieran ganado otro gallo nos cantaria a los nicas, no estuvieran siendo humillados en otros paises

  8. Marisol
    Hace 13 años

    Que desperdicio de vidas y energias, lastima que se burlaron de los ideales de los jovenes de aquel tiempo. Lo unico que se consiguio fue cambiar el nombre del dictador y empeorar la situacion del pais con el retroceso economico de los 80s

  9. Jose Perez
    Hace 13 años

    Roger no endendi el mensaje o no habia mensaje Saludos

  10. José Antonio Robleto.Siles
    Hace 13 años

    Roger: sería interesante comentaras el libro que escribistes (DENTRO DE LA GUERRA CIVIL EN NICARAGUA),no sé si ya ha sido traducido al espanol. Tanbién sería interesante hicieras un comentario al libro que escribio Humberto Ortega, (LA EPOPEYA DE LA INSURRECIÓ). Saludes. José Antonio Robleto. Siles

  11. Lorraine Preciosa
    Hace 13 años

    Deja ya descansar a nuestros muertos, pues haga lo que se haga nadie puede cambiar lo que paso, por lo tanto el pasado hay que dejarlo descansar! Hay que seguir hacia adelante mirando siempre al frente positivamente y solamente aprender de los errors que se cometieron en el pasado para no volverlos a cometer! Deja ya de vivir en el pasado en lo que fue!

  12. Lorraine Preciosa
    Hace 13 años

    Estoy completamente de acuerdo con todos los comentarios, siendo que yo perdi en esta Guerra sin futuro a mi adorado Esposo. Si el creyo en esta causa! Y como nos defraudaron pues criticaban al gobierno anterior y ellos resultaron ser peores. La muerte de mi adorado esposo fue envalde. y para colmo mi hija y yo tuvimos que salir de nuestra patria, a la que nunca he regresado por ese dolor tan immense que representa el hacerlo.

  13. julito el pescador
    Hace 13 años

    Faustino el pueblo de Masaya, especialmente monimbo te recordamos con mucho carino por tu coraje y valentia.

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