El mundo en 3D

La posibilidad de crear cualquier objeto y hasta órganos humanos en el hogar está al alcance gracias al invento que caracterizará a la década: la impresora 3D.

La posibilidad de crear cualquier objeto y hasta órganos humanos en el hogar está al alcance gracias al invento que caracterizará a la década: la impresora 3D.

Este modelo es una máquina capaz de realizar “impresiones” de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por ordenador.

En la actualidad son utilizados para la matricería o la prefabricación de piezas o componentes, en sectores como la arquitectura y el diseño industrial.

El sector en el que este tipo de herramientas resulta más común es el de las prótesis médicas, donde resultan ideales dada la facilidad para adaptar cada pieza fabricada a las características exactas de cada paciente.

[doap_box title=»De todo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Thinker Thing ya desarrolló una impresora que lee el pensamiento y sin tener que saber usar el software crea los objetos de su imaginación. El mercado primario es para los niños y el que ellos creen sus propios juguetes, pero no requiere mucha imaginación para darse cuenta de hasta dónde puede llegar la creación de objetos en 3D.

Mercado Impresoras 3D

Rep Rap Project 26.01 por ciento.
Maker Bot 17,71 por ciento.
Objet 9.42 por ciento.
Zcorp 8.97 por ciento.

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Su prótesis se descompuso en un domingo, no hay problema, la puede fabricar allí mismo en su casa sin transportarse a comprarla en alguna tienda especializada que solo abre de lunes a viernes.

¿CUÁNTAS EXISTEN?

Los modelos comerciales son actualmente de dos tipos:

a- De compactación, en las que una masa de polvo se compacta por estratos.

b- De adición, o de inyección de polímeros, en las que el propio material se añade por capas.

Según el método empleado para la compactación del polvo se pueden clasificar en:

Impresoras 3D de tinta: utilizan una tinta aglomerante para compactar el polvo. El uso de una tinta permite la impresión en diferentes colores.

Impresoras 3D láser: un láser transfiere energía al polvo haciendo que se polimerice. Después se sumerge en un líquido que hace que las zonas polimerizadas se solidifiquen.

Una vez impresas todas las capas solo hay que sacar la pieza. Con ayuda de un aspirador se retira el polvo sobrante, que se reutilizará en futuras impresiones.

En el caso de las impresoras de tinta, el resultado es bastante frágil, por lo que conviene someter la pieza a una infiltración a base de cianocrilato o epoxis para darle la dureza necesaria.

Las piezas hechas con polvo de celulosa pueden infiltrarse con un elastómero para conseguir piezas flexibles.

En el caso de las impresoras de láser, al acabar el proceso de impresión debe esperarse un tiempo para que el material acabe de polimerizarse.

Después ya se puede manipular la pieza. La ventaja es que las piezas son más resistentes, aunque el proceso es más lento y más costoso.

Cada vez es más frecuente la aparición de marketplaces donde se encuentran objetos 3D para imprimir.

La gama de estos productos está incrementando sustancialmente en los últimos tiempos gracias a la incorporación de diseños de objetos cotidianos, lo que significa que los fabricantes de cualquier objeto cotidiano, como una cuchara, deben ir pensando en nuevas estrategias para adaptarse a esta nueva realidad que en muy pocos años podría verse en una máquina en cada hogar. Pero va más allá. Las impresoras que pueden reproducir órganos humanos ya son una realidad también.

Tecnología 3D impresora archivo

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