Adolfo Miranda Sáenz

La Iglesia católica y la educación

Fue en los monasterios y conventos católicos donde se conservó y enseñó el conocimiento en el mundo cristiano de la antigüedad, principalmente en Europa. Fueron los monjes quienes cultivaron y transmitieron el saber, más allá de sus muros, en sus escuelas; había bibliotecas en los monasterios, se copiaban manuscritos y se enseñaba. Por siglos la Iglesia fue la mayor fuente de cultura.

En el año 787 Carlo Magno decretó la restauración de las antiguas escuelas dividiéndolas en monacales (de monasterios), catedralicias (bajo obispados), municipales (de ayuntamientos) y palatinas (junto a las cortes). Aquellas que destacaban por su alto nivel de enseñanza, especialmente las catedralicias, ganaron el título de “ Studium Generale ” y después el de “ Universitas ”.

Las primeras universidades fueron fundadas por la Iglesia católica. Aunque las universidades de Bolonia (1088) y de París (1150) se disputan ser la primera universidad cercana al concepto actual, las antiguas escuelas de los monasterios y catedrales (Bolonia, París, Salerno, San Millán, Córdoba, etc.) son auténticas antepasadas de todas las universidades actuales.

Entre 1200 y 1400 fueron fundadas en Europa 52 universidades, 29 de ellas erigidas por los papas. La transformación cultural generada por las universidades en el siglo XIII fue iniciada, desarrollada e impulsada por la Iglesia.

Por supuesto que la Iglesia católica no se limitó a las universidades, que cultivan los más altos estudios, sino que también brindó estudios básicos empezando por enseñar a leer y escribir. En todas las épocas la Iglesia se ha preocupado por impartir el saber y a la par de la predicación del Evangelio ha impartido educación en general. Un ejemplo se da durante la conquista de América, donde fueron muchos los sacerdotes que defendieron a los indígenas de la explotación y la crueldad de los conquistadores y se preocuparon por darles instrucción.

Varias órdenes religiosas fueron creadas para la formación de niños y jóvenes, como los Hermanos Cristianos de La Salle, los salesianos o los escolapios; otros han hecho de la educación uno de sus principales objetivos, como los jesuitas, franciscanos y diferentes congregaciones de monjas. Actualmente la Iglesia católica educa en el Tercer Mundo a un millón de universitarios subvencionados y a 110 millones en enseñanza media y primaria. Tan solo los jesuitas tienen en Latinoamérica a más de un millón de niños en las escuelas gratuitas de Fe y Alegría.

En Nicaragua la Iglesia tiene 907 escuelas y colegios parroquiales con unos 80,000 alumnos, más un sinnúmero de colegios católicos regentados por sacerdotes y órdenes religiosas, así como otros centros educativos católicos propiedad de laicos. Hay tres universidades propiamente católicas canónicamente, que le pertenecen a la Iglesia: la Juan Pablo II (de la Conferencia Episcopal), la Ucicam (de la Arquidiócesis de Managua) y la Ucatse (de la Diócesis de Estelí), así como varias otras universidades que son privadas pero de orientación católica como la UCA (jesuita), la Unica, la Thomas More y la Keiser (antes Ave María).

La Iglesia católica da al mundo un inmenso aporte en la educación y la cultura, de lo cual Nicaragua se beneficia grandemente. El autor es abogado, periodista y escritor


COMENTARIOS

  1. lector
    Hace 13 años

    El articulo esta muy bonito….. lastima que -el actor- no menciona nada sobre la otra cara de la moneda.

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