Antonio Lacayo

Petición que no se entiende

Lo tuve que leer dos veces. Me parecía una solicitud propia de algún pobre país del tercer mundo, destruido por una guerra civil o un terrible terremoto. Pero no era así. Se trataba de Venezuela. “Maduro pide ayuda alimenticia y energética urgente a Brasil”, tituló el pasado día 10 el prestigioso diario español El País en su página electrónica.

Maduro pidió a la mandataria brasileña “una ayuda urgente, con carácter de emergencia, de productos alimentarios para abastecer a su país, y lanzó un SOS para que Venezuela pueda enfrentar la actual crisis energética que lleva provocando apagones en el país”.

Pidió azúcar, aceite, harina de maíz y leche. Uno se pregunta, ¿es que Venezuela es un desierto, montañas peladas, o un islote sin tierras para producir?

Y resulta que es todo lo contrario. Uno de los lugares más dotados del mundo en cuanto a tierra agrícola se refiere, con enormes ríos para irrigar todo, y un clima perfecto.

Es casi imposible entender que un país así, montado además sobre las reservas de petróleo más grandes del mundo, pida ayuda para comer y alumbrarse. Más aún cuando ha vivido en paz, sin bloqueo ni embargo, y ha sido gobernado por el mismo liderazgo en los últimos 14 años.

Entonces, ¿qué es lo que sucede allí que teniendo tierra, agua y plata en abundancia para comprar tractores, vacas y todo, no puedan producir ni maíz ni leche, y tampoco puedan generar energía teniendo el petróleo debajo de sus pies?

Uno no puede menos que concluir que lo que ha pasado es que la llamada “revolución bolivariana” fracasó porque cometió los mismos errores que la revolución cubana, en los que también incurrió la revolución sandinista.

Es decir, creer que confiscando la propiedad privada la gente va a producir más, que destruyendo al productor y al empresario el Estado va a generar más progreso y bienestar, y que dividiendo al país en dos bandos, “los revolucionarios” por una parte, y “los burgueses, contrarrevolucionarios, imperialistas” por otra parte, este segundo grupo va a desaparecer.

Qué error más grande, pero qué fácil es caer en él porque, como bien dice el dicho, “nadie aprende en cabeza ajena”. Cuba cometió el error en los sesenta y, en lugar de corregirlo, buscó el subsidio de los soviéticos y ahora de Venezuela. El FSLN lo hizo en los ochenta y también se sometió a la dependencia soviética hasta que el voto libre del pueblo cambió las cosas.

Poco después los soviéticos se desmoronaron por haber cometido los mismos errores años atrás. Y luego Venezuela comete la misma equivocación al extremo que aún agarrados a la enorme manguera del petróleo, nada les funciona.

Es paradójico que mientras en Nicaragua los supermercados están llenos de alimentos y no se va la luz, y el país crece al cinco por ciento sin tener una gota de petróleo, en Venezuela no haya ni leche ni azúcar ni maíz y se vaya la luz todos los días, a pesar de estar montados en un inmenso lago de petróleo.

¿La diferencia? Aquí aprendimos la lección de los años ochenta y Venezuela se niega a aprenderla.

Y la lección es simple: Cuando un gobierno se cree iluminado e impone las decisiones excluyendo al sector empresarial y productivo, donde los ciudadanos solo tienen que obedecer lo que el Gobierno ordena, se violenta nuestra condición de seres creados a imagen y semejanza de Dios, nacidos para la libertad. Entonces todo se hunde.

Por eso Cuba no progresa, por eso mismo Nicaragua retrocedió y se empobreció en los años ochenta, y por eso hoy Venezuela no tiene ni azúcar ni leche ni electricidad.

Bien haría el presidente Ortega en ofrecerle a Maduro un poco de asesoría en las ventajas del modelo que aquí tenemos de “Concertación Económica y Social” iniciado en 1990, de respeto al libre mercado y a la propiedad privada, con gobierno, empresarios y trabajadores empujando juntos la economía, infinitamente superior al fracasado modelo económico cubano que Venezuela intenta copiar.

Es claro que si en nuestro país se respetara el Estado de Derecho y se mejorara la institucionalidad democrática, la economía mejoraría aún más y, en lugar de crecer cinco por ciento, podríamos crecer siete por ciento o más por año.

Pero el presidente Ortega pareciera no comprender esto, o lo comprende y no lo quiere aceptar. Y es claro que sobre este tema no podría asesorar a Maduro. El autor es ingeniero


COMENTARIOS

  1. Pedro Arauz
    Hace 13 años

    Excelente articulo Antonio!
    Siempre aprecio tu aporte al Nic y tuvistes la integridad de saberte retirar seguro heredada de tu padre a quien por tanto afecto no solo no le deciamos Tono sino que Tonito. Cuantas agradables veladas en el Country Club!
    Difiero en un piccolo detalle: lo que mando a freir esparragos a Ortega en los 80 no fue tanto la eleccion sino el plomo de la contra que les obligo a dar elecciones. Abrazos!

  2. Confiscado de los 80
    Hace 13 años

    Definitivamente destruir las fuentes de producion por medio de Confiscaciones nos lleva al fracaso , hoy no se ve confiscaciones en este gobierno, pero hay una mezcla de Retirado del ejercitos, de la Contra y lideres Evangelicos que estan comenzando a dar problema con invadir propiedades productivas , agarrandose de que buscan Banco de Tierra para que el gobierno se las de y sacar al dueno legal, esto daria como principio malestar Nacional y Internacional, quieren las productivas,Esquipulas Mat

  3. Armando J Ortiz
    Hace 13 años

    La leccion de los años ochenta no fue aprendida en su esencia, pues la administracion que usted encabezo, se encargo de desaprovecharla, perjudicando permanente al pueblo nicaraguense, que en su gran mayoria continua sin educacion adecuada, sin un efectivo ciudado de salud, y, sumidas las mayorias, en la mas absoluta miseria.

  4. Luca Sanzini
    Hace 13 años

    Excelente comentario!

  5. Hace 13 años

    platillos a todos los inutiles clientes que dependen de esas davidas gubernamentales. Hoy es Venenzuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y los Nicas, (estos ultimos montados en el mismo tobogan por segunda vez)

  6. Hace 13 años

    Muy sencillo, gobiernos extremos como el Venenzolano, pretendiendo hacer creer a sus seguidores que ellos son los verdaderos salvadores de una revolucion inexistente, y que ellos eliminando a la produccion y productores del pais, van a crear un EDEN social, revolucionario, equitativo para todos ellos. y ellos como administradores de la misma. Y senores esa es la gran mentira de ayer, de hoy y del future, porque esos salvadores lo menos que pueden hacer es eso que ellos anunciaron con bombos y

  7. ayitogarcía
    Hace 13 años

    Así sucedió en Nicaragua, en Chile, en Cuba … Para la lucha de los años 78 – 79 todo escaseaba en Nicaragua, pues las redes de abastecimiento apoyaron la lucha contra el gobierno. En los 80 también escasearon las mercancías pues los comerciantes y monopolios se oponían al gobierno. Lo raro es que una vez fuera los gobiernos todo se normalizaba y sólo faltaba el dinero para comprar.

  8. Frijol parado
    Hace 13 años

    Claro que lo entiendo Ing, ya que yo la vivi como dice 80, fui una mas de los Confiscado por el Sandinismo , hace 6 anos que regrese a MI Patria y fui a dar un paseo, por lo que fue la propiedad de la Familia, la sorpresa fue impresionante acabaron con todo, cafetales 80 maz, beneficio y casa hacienda, campamento no QUEDO NADA, pero ni un ladrillo, estos fueron los beneficiados por la reforma agraria (acabar a Nicaragua para llevarnos a la Miseria), es lo mismo de Venezuela Igualito esta Pasando

  9. Felipe Gonzalez
    Hace 13 años

    De acuerdo con don Pedro Arauz: el aporte de los Contra fue enorme, y forzo al FSLN a ir a elecciones, y el voto los remato. No estoy de acuerdo con Armando Ortiz. El gobierno de dona Violeta y Lacayo logro la paz despues de nueve anos de guerra civil, enderezo la economia despues del descalabro sandinista, y mas valioso aun, nos dio las libertades publicas despues de dos dictaduras: Somoza y el FSLN. No se puede culpar a Lacayo de la pobreza que se acumulo durante los 80. Esa es culpa de otros.

  10. Ing.FABIO RODRIGUEZ DEL RIO
    Hace 13 años

    La verdad no estoy de acuerdo en eso que el voto libre del pueblo cambiaron las cosas, la verdad es que la presión que traía los mal llamados sandinistas, tuvieron que ceder el poder al no tener el respaldo de la entonces URSS por la caída, no tuvieron más remedio, además de la contra.

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