El presidente de EE. UU., Barack Obama, se reúne hoy en Costa Rica con los presidentes centroamericanos. Sin duda es un buen gesto y una buena oportunidad. Ojalá y que los presidentes puedan presentar una agenda compartida que no sean los lloriqueos, las genuflexiones o las estridencias, que a veces caracterizan estos encuentros. Una agenda sólida para una relación respetuosa y provechosa.
Por la relevancia de Estados Unidos para Centroamérica, la visita se presta seguramente a expectativas, manos extendidas, dedos acusadores y opiniones encontradas. En el caso de Nicaragua, sabemos que hay dos posiciones frontales, los antimperialistas y los gringuistas. Y entre ambos extremos un amplio arco de posiciones híbridas, incluyendo los hipócritas que por un lado exhiben discursos incendiarios y por debajo de la mesa se arreglan con los representantes de la potencia imperial. Personalmente pienso que es posible consolidar una relación digna, sin estridencias; provechosa, sin genuflexiones.
Para que tengamos una idea del marco de la relación, me permito compartir algunos temas y datos:
1.- Las remesas. Cifras oficiales indican que en el 2012 ascendieron a 1,014 millones de dólares. El 60 por ciento de esas remesas tuvo origen en EE. UU. Es decir, seis de cada diez dólares que ingresaron en concepto de remesas vinieron de EE. UU. Aquí tenemos un primer punto: el estatus de los nicaragüenses residentes en EE. UU. Respaldar el empeño de Obama por aprobar una reforma migratoria y presentar los aspectos de nuestro interés, es un punto relevante.
2.- Nuestras exportaciones. En el 2012 las exportaciones hacia EE. UU. ascendieron a 765 millones de dólares, esto es, casi el 30 por ciento del total de nuestras exportaciones. Sigue siendo nuestro principal socio comercial. Las exportaciones de café, carne, azúcar, oro, productos pesqueros, representan miles de empleos para los nicaragüenses. Otro punto es entonces hacer un llamado a Obama a mantener el libre comercio y evitar tentaciones proteccionistas.
3.- Zonas francas. Hay más de cien mil nicaragüenses trabajando en las zonas francas y en el 2012 se exportaron 1,903 millones de dólares. El destino del 70 por ciento de esas exportaciones fue Estados Unidos. Esos miles de empleos dependen de las exportaciones hacia EE. UU. Es parte también de la agenda comercial.
4.- El turismo. En el 2011 llegaron al país 214 mil turistas norteamericanos, de acuerdo a cifras oficiales. Casi 600 diarios. Si los ingresos por turismo en el 2012 fueron 421 millones de dólares, pues una buena porción la dejan turistas gringos.
5.- Inversiones Extranjeras. El Gobierno ha reportado un comportamiento dinámico de las inversiones extranjeras en los últimos años. Pro-Nicaragua ha informado que una de las principales fuentes es EE. UU.
6.- Cooperación. Las donaciones en el 2012 llegaron a 18 millones. Es poco. Esa cooperación ha disminuido de manera significativa a partir de la cancelación de la participación de Nicaragua en la Cuenta Reto del Milenio, a causa de los fraudes electorales cometidos por el orteguismo. La sociedad civil puede demandar incremento en los fondos y que se canalicen por ONG.
7.- Narcotráfico. Centroamérica es la principal ruta de las drogas que transitan desde América del Sur a EE. UU. A su paso va dejando regueros de delincuencia, corrupción, adicciones juveniles, violencia. Y la contribución de Estados es francamente escuálida para la magnitud del problema que genera. Es preciso elevar esa contribución.
8.- Democracia y Derechos Humanos. Aunque concierne más bien a los nicaragüenses, ambos temas se han convertido en bienes públicos globales, y también a nivel interamericano. Si no ayudan, que no estorben. Tenemos pues suficientes puntos de interés, ante la visita de Obama. El autor es diputado
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