Anomalías en conteo de votos
El 14 de abril pasado se efectuaron las elecciones en Venezuela, una vez que el Consejo Nacional Electoral (CNE) hizo su primer comunicado, Capriles habló ante sus seguidores y no aceptó el resultado. Los datos que poseían él y su comando de campaña no coincidían con los que daba el Consejo Nacional Electoral.
Conforme pasan los días en Venezuela aparecen más y más denuncias sobre las irregularidades. Han aparecido también pruebas fotográficas y una recolección de incidencias (más de 3,000) que ha hecho el candidato Capriles, que fortalecen sin duda alguna la idea del fraude y del por qué se debe hacer la auditoría y revisión de todos y cada uno de los votos.
En su rueda de prensa del 16-04-13, el candidato Henrique Capriles, con pruebas en mano “manifestó que durante la jornada electoral del domingo 535 máquinas resultaron dañadas que representaban 189,982 votos y que fueron retirados testigos de los centros de votaciones, lo que afectó a 722,983 electores”.
Reveló también algo insólito y poco creíble cuando señaló: “En 1,176 centros de votación Maduro sacó más votación que el fallecido mandatario Hugo Chávez, incluso hasta de un mil por ciento por encima”.
Declaró además “que en 574 centros de votación hubo voto asistido (algo prohibido por la legislación) y mostró una foto que probaría posiblemente este hecho, asegurando también que hubo violencia e intimidación por parte de motorizados cerca de los centros. Y mostró un acta de escrutinio que mostraba 536 electores que estaban permitidos según cuaderno y luego la constancia de verificación ciudadana con un total de votos de 717”.
Carlos Vílchez Navamuel
Dios ayude a Venezuela
Sucedió lo que se esperaba. No hubo sorpresas. La única hubiese sido un inesperado milagro, pero eso sucede raras veces. Ya el Dios Supremo nos da libre albedrío e inteligencia para saber escoger entre el bien y el mal. Esta vez triunfó el mal, aunque no por decisión de la mayoría del pueblo venezolano. Al “pajarito silbador” le fue adjudicada la victoria por los corruptos que rodean siempre al que les puede seguir entregando los dineros del pueblo, esta vez se trata del “hijo de Chávez”.
Debo admitir que allá estos corruptos son más inteligentes y menos descarados que los nuestros, pues le concedieron a Inmaduro una insignificante ventaja del 1.59 por ciento, diferente a los nuestros, que por querer quedar tan bien con el “jefe” contaron votos de adultos ya fallecidos, niños menores y no sería extraño que hasta nonatos.
Para la América honrada y democrática, lo mismo que para el resto del mundo libre no contando, por supuesto, con aquellos países gobernados por gorilas ambiciosos, Capriles es el nuevo presidente de Venezuela, sin importar que Maduro haya sido proclamado haciéndolo doblemente ilegal, como es para nosotros el señor Fabio Gadea Mantilla electo por la mayoría y cuya victoria le fue arrebatada.
Ahora solo resta esperar que la valentía y unidad del pueblo bolivariano defienda hasta con las uñas su derecho a ser libres de escoger y triunfen en su justo reclamo de exigir el recuento voto por voto. Muy pronto otras voces se unirán a quienes respaldan la petición de que el voto sea respetado y se haga un recuento. Si ellos lo consiguen, ¿por qué no podremos nosotros tener un gobierno honrado, justo y legal? Tenemos que conseguir la unidad. Que no se quede solo en palabras y componendas. Los que tienen en sus manos la oportunidad de tomar decisiones correctas dejen de pensar en sus propios intereses y todos unidos, pobres, ricos, empleados públicos, sandinistas honrados, y sobre todo el empresariado, como un solo puño le hagamos frente a este gobierno ilegal, que pisotea inmisericorde nuestros derechos concedidos por la Constitución. Otra vez repito, “unidos venceremos”.
Milena Lanzas de Vega
Victoria con sabor a derrota
El rostro de Nicolás Maduro, el cuestionado candidato ganador de los comicios presidenciales de Venezuela del pasado domingo en su primer discurso después de las elecciones, lo dijo todo: una mezcla de frustración, decepción y enojo más propias de un funeral que de una fiesta. Y es que dentro de la lógica totalitaria del chavismo no cabía una victoria ajustada mucho menos una derrota. Pero el hombre pone y Dios dispone, y una vez más quedó demostrado que la paciencia de un pueblo tiene límites, que no hay enemigo pequeño y que los errores se pagan caros.
Y el pueblo esta vez le pasó la factura a Maduro, por su falta de liderazgo, carisma y personalidad. Porque torpemente quiso adoptar el estilo ofensivo de Chávez y lo único que logró fue demostrar que carece de identidad propia. Porque ofendió a los creyentes católicos comparando a Chávez con un santo y porque le mintió al pueblo una y otra vez sobre el verdadero estado de salud del comandante. Pero además es una pasada de cuentas al proyecto chavista por su inoperancia e ineficacia para administrar la economía y reducir los niveles de inseguridad. Estas elecciones dejan una Venezuela más dividida y polarizada, con un Henrique Capriles más fortalecido como líder de la oposición perfilándose desde ya con grandes posibilidades de ganar la presidencia de Venezuela a la vuelta de dos años, si la voluntad del pueblo expresada en el referendo revocatorio decide recortar el período presidencial de Maduro.
Arnoldo Toruño C.
Mercantilismo universitario
Al mejor estilo de las ofertas de combos, gangas y promociones, por medio de mantas publicitarias colocadas en puntos estratégicos de Managua, una universidad privada está ofertando la Licenciatura en Derecho como segunda carrera, en dos años y medio. Me causa asombro e indignación el grado de mercantilismo e irresponsabilidad a que se ha llegado en Nicaragua con un asunto tan estratégico para el desarrollo del país, como es la educación. Es imposible que en dos años y medio pueda salir un abogado medianamente calificado. Obligatoriamente tendrá grandes lagunas de conocimientos, ya que en tan corto tiempo se deberán eliminar materias o ser impartidas en poco tiempo sin la profundidad requerida. Pongamos por ejemplo el plan de estudios de la UCA, este cuenta con cincuenta y siete asignaturas fundamentales, que si se impartieran en dos años y medio corresponderían veintitrés materias por año, algo que no se puede hacer sin detrimento de la calidad de la enseñanza-aprendizaje.
La genial idea de los dueños de esa universidad constituye un denigrante pisoteo a la noble profesión del Derecho. Sin duda les generará buenos ingresos, pero no sacarán egresados de calidad. Hacen de cuenta que la ciencia del Derecho no es una disciplina completa y que cualquier persona que tenga una carrera anterior, puede aprenderlo con un curso acelerado y obtener el flamante título de Abogado y Notario. Ponen el Derecho al nivel de una carrera técnica. ¿Hasta dónde vamos a llegar? De pronto nos van a ofertar las carreras de Medicina e Ingeniería o cualquier otra disciplina científica, en dos años y medio. Si ese fuera el caso, estoy seguro que las instituciones, estudiosos y profesionales de esas disciplinas, inmediatamente levantarían el grito al cielo, y yo me pregunto, ¿por qué siendo el Derecho una disciplina científica como las mencionadas, todo mundo calla? me pregunto si el CNU aprobó ese plan de estudios, ¿la Corte Suprema de Justicia autorizará el ejercicio de la profesión a abogados de dos años y medio? ¿qué pasa con las asociaciones de abogados? ¿Estará tan depreciada la noble profesión del Derecho, que las instituciones y los profesionales que lo practican, quienes están obligados a defenderlo y dignificarlo, ven con naturalidad que se le desvalorice y desprecie sin decir siquiera esta boca es mía?
Jorge José Flores Herrera. Abogado y Notario Público.
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