Raúl Benoit

¿Tiempo de cisma en la Iglesia?

Sin pena ni temor los creyentes católicos deben comenzar a admitir que la Iglesia necesita un remezón, pero para que suceda están obligados a contribuir y no ser mojigatos o santurrones. Y la elección del nuevo papa es la oportunidad para hacerlo.

La renuncia del papa Benedicto XVI, capitalizada por enemigos perversos para destrozar la fe en Cristo, no ha sido un acto de cobardía sino una lección para los jerarcas y los feligreses.

La razón va mucho más allá de su vejez y la precaria salud. Es una cuestión de agotamiento espiritual, de agobio y desilusión de un ser humano a quien le ataron las manos y lo asediaron grupos sectarios y asociados con tintes mafiosos, alojados en el propio seno Vaticano.

No matarás, no cometerás actos impuros, no robarás, no dirás falsos testimonios ni mentiras y no codiciarás los bienes ajenos, son algunos mandamientos de la ley de Dios, quebrantados por determinados clérigos de manera reiterada, por acción u omisión y quienes siguen incrustados en San Pedro, dejando un fuerte olor a azufre en los pasillos.

Los pecados van desde fraudes financieros, tráfico de influencias, explotación laboral y lo que el periódico italiano La Repubblica denunció como lobby gay, con chantajes incluidos, de un grupo de obispos y sacerdotes que aparentemente trafica con el sexo tras los muros vaticanos.

Ratzinger habría hecho elaborar un informe ultrasecreto y el resultado fue la gota que rebasó la copa. Al parecer, el papa no pudo soportar ni limpiar la suciedad y prefirió dejarla en la conciencia de los cardenales, muchos de ellos manchados por la inmundicia, resolver el futuro de la Iglesia. Si existe el documento revelador y fue decisivo en la escogencia del nuevo papa, podemos esperar que comience el remezón.

Algunas versiones dicen que Benedicto XVI comenzó a meditar su renuncia cuando viajó a México y sintió dolor por la inconformidad de muchos fieles frente al espectro nefasto del padre Marcial Maciel, institutor de los Legionarios de Cristo, una poderosa orden religiosa ultraconservadora. Maciel dejó un rastro horrendo después de su muerte. Se supo que violó a seminaristas, engendró varios hijos y participó en abuso de drogas.

Los pecados no solo socavan las parroquias del mundo. El escritor Carmelo Abbate, en su libro: Sex and the Vatican, viaje secreto en el reino de los castos , denunció un floreciente escenario gay protagonizado por sacerdotes en Roma. Lo irónico es que la Iglesia impone la castidad y condena la homosexualidad.

El agua sucia no debe caer solo sobre Ratzinger. La culpa es de un régimen religioso arcaico y de una institución con doble moral que consintió, en parte, que homosexuales se refugiaran en los seminarios y en las iglesias, saciando sus pasiones humanas con inocentes a quienes les enseñaron que la sotana representaba a Dios y todo lo que venga de Él es permitido.

El agua sucia debe caer sobre una jerarquía que ocultó los pecados, convirtiéndose en encubridora de la maldad. Debe caer sobre una sociedad puritana que, maliciando de la vileza, guardaron silencio cómplice.

Debemos ser justos. En el papado de Benedicto XVI, a pesar de todas las críticas y el lucro mediático de los hostiles contra el catolicismo, se logró sacudir el árbol para que cayeran ciertas manzanas podridas. Sin embargo, muchas siguen aferradas a las ramas y por esa razón deben ser tumbadas.

La oportunidad de renovación y cambio que ha dado la elección del nuevo papa es histórica. Los católicos en vez de dudar, criticar y aporrear moralmente al cura de la parroquia, deben unirse, exigiendo una participación pluralista en la evolución que necesita la Iglesia. Es hora para que los laicos entren a demandar el cambio. Los verdaderos católicos no vacilan, porque los predicados de Jesús están escritos en piedra y nacieron de un amor inmenso hacia la humanidad. Dios no tiene la culpa de los errores del hombre. El autor es periodista colombiano.


COMENTARIOS

  1. ramiro
    Hace 14 años

    Bien dicho, ojalá no sea lluvia de invierno.

  2. Silvio P
    Hace 14 años

    Es una falacia decir que por unas cuantos jocotes podridos el árbol no sirve. Es como hablar que si unos médicos cometieron fechorías los médicos no sirven y entonces hay que dejar de ir al médico e irse a los brujos. No entiendo estos periodistas que no son ni siquiera participantes en la Iglesia y se dedican a juzgarla como un todo. La iglesia no va a cambiar solo por que hayan unos cuantos curas fregados.

  3. El Observador
    Hace 14 años

    Si se empieza a «Zarandear» al clero, la Iglesia quedaría con un personal reducido, pues le pasaría lo que a los llamados «guiriceros» colando toneladas de tierra para encontrar unos cuantos gramos de oro. El gran problema es que todos esos vicios dentro de la jerarquía católica, han sido practicados desde su fundación y cambiar o limpiar toda esa podredumbre, eso realmente será «Misión Imposible» para el «Che» Francisco

  4. Silvio P
    Hace 14 años

    Los curas fregados son unos cuantos, el resto hace su labor con honestidad y humildad. Algunos son brillantes. Benedicto XVI declaró tolerancia cero con los curas gays. Supuestamente hay un grupo gay en la iglesia. Lo que hay que hacer es muy fácil, botar esos curas. Las finanzas, se contrata a Price Waterhouse que audite. Pero la labor de la iglesia es curar almas, educar a los chavalos y ayudar a los pobres y eso lo sigue haciendo y muy bien. Los que hablan pestes es porque están podrido

  5. La Colacha C. Vía
    Hace 14 años

    Juan Pablo I, «el papa sonriente» también quiso eliminar la escoria. Y el eliminado fué él, habiendo sido envenenado con una sobredosis de digitalis a apenas 23 días de iniciado su papado. El Cardenal Marcincus, el más sospechoso, ya murió. Pero mucha documentación se encuentra en el libro de David A. Yallop «En nombre de Dios». Yallop es un investigador británico que logró hacer retroceder a la Justicia inglesa en sentencias erróneas. Ojalá que a Panchito no lo maten también.

  6. 68% del pueblo
    Hace 14 años

    A El Observador: Dime solo una organizacion, grupo, iglesia, orientacion politica, lo que sea, que algunos de sus miembros no falten a la moral, ninguna verdad? sin embargo, cuando Cristo le dio las llaves a Pedro para cuidar su Iglesia y despues Pedro lo nego tres veces, Cristo no le dijo a Pedro que le devolviera las llaves, si o no? acaso no somos hombres lo que estamos dentro de una Iglesia? asi como existen malos hombres en todos los partidos politicos, en las iglesias evangelicas!

  7. El Observador
    Hace 14 años

    A 68% del pueblo, solamente le digo, que lea un poco el origen de esas tradiciones. 1.ro, lo de las llaves es simbólico. 2.do, Pedro no pudo haber sido el primer papa de Roma, pues hasta el año 325, en el primer Concilio de Nicea, se le otorgó legitimidad al cristianismo en en el Imperio Romano. Además, si Pedro fué el primer papa, ¿ como es que murió cricificado? ¿Estaba en el cargo cuando lo mataron? Lo más provable es que fué papá y no papa, ya que segun la Biblia era casado.

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