Querida Nicaragua: Desde que estaba exiliado en Costa Rica y observaba que había desunión entre los hombres que luchábamos contra el comunismo he sido promotor de la unidad. Ansiaba que los que luchaban en el norte se unieran con los del sur. Fue imposible lograr la unidad.
Llegó el plan de paz de Arias y llegó la democracia con el gobierno de doña Violeta, siguió con Alemán y con Bolaños. En las tres elecciones el candidato del comunismo fue don Daniel. Con doña Violeta perdió. En el 96 frente a Arnoldo Alemán volvió a perder. En el 2001 frente a Enrique Bolaños perdió de nuevo don Daniel. Nunca pasó de un mísero 38 por ciento de los votos.
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Pero siempre insistía. En el 2006 fue a las elecciones con la oposición dividida. Los candidatos democráticos fueron Rizo y Montealegre. Don Daniel no pudo superar el consabido 38 por ciento, pero salió en su defensa Roberto Rivas, quien ocultó el ocho por ciento del conteo electoral para evitar que don Daniel compitiera en una segunda vuelta, la que seguramente perdería. Así ganó la presidencia.
Una vez en el poder dominó uno a uno los poderes del Estado y comenzó a hablar de reelección, aunque la Constitución la prohíbe.
2008 elecciones municipales. Su meta es la Alcaldía de Managua. Puso de candidato al desventurado Alexis Argüello. Aquí la oposición logró una buena unidad. Fuimos unidos llevando como candidato a Eduardo Montealegre, quien ganó de plano la elección. Hicimos pues la anhelada unidad. Y ganamos, pero el enorme fraude de Roberto Rivas en el Consejo Supremo Electoral (CSE) no solo le dio el triunfo a Alexis, sino que hizo el mismo fraude usurpando cerca de ochenta alcaldías para el danielismo.
En el 2008 fuimos unidos. Hicimos la unidad. Logramos la unidad, ganamos la elección, pero de nada nos sirvió frente a la satrapía del Consejo Electoral. La unidad, pues, no sirvió de nada.
Cuando la oposición intentó hacer una marcha que saldría del Hotel Princces entraron las turbas armadas con garrotes, hierros, pistolas y empezaron a agredir a los manifestantes, igualmente destruyeron vehículos ante la vista y paciencia de la Policía Nacional. La unidad lograda no sirvió para nada.
En el 2011 la Alianza PLI logró hacer una buena unidad. Sectores del PLC, la sociedad civil y miles de campesinos apoyando la fórmula Fabio Gadea-Mundo Jarquín, se unieron para derrotar al danielismo. Y lo logramos. Ganamos la elección a pesar de todas las trampas, pero nos esperaba el conteo de don Roberto Rivas en el Consejo Electoral. Estábamos unidos pero de nada sirvió la unidad.
Hoy seguimos creyendo que en la unidad está la salvación. Falso. Podemos hacer la más enorme de las unidades, podemos unirnos todos los partidos, los gremios, los sindicatos, las mujeres, las iglesias, los jóvenes. Podemos poner centenares y centenares de votos en las urnas electorales, pero jamás ganaremos una elección mientras exista el actual CSE con todas sus estructuras manejadas por sátrapas especialistas en fraudes. El tal Consejo, desde sus magistrados hasta sus cuadros intermedios, no son más que súbditos, serviles y servidores del danielismo.
Busquemos otra receta. Por ahora la unidad no sirve de nada. El autor es director general de Radio Corporación.
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