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El viceministro de Gobernación y director general de Migración y Extranjería de Costa Rica, Omer Badilla Toledo, rechazó la percepción de que la población extranjera, entre estos los nicaragüenses, representa una carga para los servicios sociales de Costa Rica y afirmó que buena parte de los trabajadores migrantes se encuentra regularizada y cotiza en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Durante una entrevista en el «podcast» El Bien y el Mal, del Grupo Extra, Badilla también se refirió a la participación de personas extranjeras en sectores laborales donde, según dijo, los costarricenses han dejado de trabajar porque no les resultan atractivos determinados oficios.
“El costarricense tiene la percepción de que el extranjero viene aquí a absorber los servicios sociales de Costa Rica y eso no es cierto. Personas que trabajen en el país automáticamente están afiliadas a los servicios sociales. De modo tal que una persona trabajadora está cotizando para la Caja”, afirmó el funcionario.
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Según Badilla, quienes están regularizados tienen derecho a utilizar los servicios de la seguridad social precisamente porque existe un proceso de afiliación y cotización.
“Esta persona tiene todo el derecho de acudir a la Caja del Seguro Social porque justamente hay un proceso de regularización de por medio. Entonces, eso es un mito. El costarricense tiene que entender que la gran mayoría de personas extranjeras que están regularizadas en Costa Rica se encuentran afiliadas a todos los servicios sociales”, sostuvo.
Badilla admite percepción de xenofobia
El director de Migración reconoció que existe una percepción negativa hacia la población extranjera y aseguró que parte de ella se sustenta en creencias que, a su juicio, no corresponden con la realidad de la mayoría de los migrantes que viven en el país.
“Yo siempre trato de decírselo con franqueza a las personas. Lamentablemente, a mí me duele mucho, aquí tenemos algún grado de xenofobia y hay que decirlo con todas las letras esa palabra, porque las personas tienen falsas creencias”, manifestó.
Badilla aclaró que existen personas en condición migratoria irregular que pueden requerir atención estatal en situaciones de emergencia, pero insistió en que, según su apreciación, no representan al grueso de la población extranjera.
“Claro está, hay personas que están en condición irregular, que esas personas, lamentablemente, si sufren un accidente o si tienen alguna necesidad, ahí sí el sistema tiene que apoyarlos, pero no es la mayoría, es una minoría. El gran grueso de personas extranjeras que se encuentran acá están regularizadas y están completamente adscritas a los servicios sociales”, afirmó.
“El tico ha dejado de trabajar en algunos sectores”
Badilla también abordó otro de los argumentos recurrentes en el debate migratorio: la presencia de trabajadores extranjeros en actividades como agricultura, transporte y construcción.
“El tico ha dejado de trabajar en algunos sectores porque no le gusta, no le gusta cortar café, ya hoy no le gusta manejar un autobús o no le gusta hacer construcción. Es la realidad”, afirmó.
A partir de esa situación, explicó que Costa Rica recurre a trabajadores extranjeros para cubrir puestos laborales que, según su planteamiento, no están siendo ocupados por costarricenses.
“¿Qué pasa en esos casos? Tenemos que echar mano de la mano de obra, valga la redundancia, de personas extranjeras que vienen a trabajar honestamente, a ganarse el arroz y los frijoles”, expresó.
Consultado sobre la cantidad de extranjeros que viven en Costa Rica, Badilla indicó: “Tenemos aproximadamente 600,000 personas extranjeras que están en Costa Rica”.
El funcionario también explicó que la política migratoria de la administración de Laura Fernández está enfocada en seguridad y en permitir el ingreso y permanencia de extranjeros que cumplan con las condiciones establecidas.
“Estamos enfocados primero en temas de seguridad. Vamos a hacerla prevalecer. Ustedes saben que doña Laura ha creado un grupo élite en temas de seguridad, del cual yo formo parte, pero además es un enfoque de seguridad”, declaró.
Según Badilla, la posición de la administración es recibir a extranjeros que quieran establecerse de manera legítima en el país, pero impedir el ingreso de quienes representen un riesgo.
“Doña Laura ha dicho: ‘Las personas de bien que quieran estar en Costa Rica y que sean extranjeras son bienvenidas’, pero aquellas personas que tengan otros fines o intereses, pues no las vamos a querer en el país”, afirmó.
Frontera con Nicaragua, la más porosa
Badilla reconoció que Migración no puede determinar con precisión cuántas personas ingresan diariamente a Costa Rica por puntos no habilitados, debido a la extensión y las características de las fronteras: “No es posible cuantificar cuántas personas ilegalmente ingresan al país en un día”, dijo.
“Es muy complicado, casi imposible determinar, y se lo digo por qué. Costa Rica tiene dos fronteras muy amplias, muy porosas. Nosotros tenemos pocos controles migratorios y nos enfocamos en el trabajo en los puestos regulares”, explicó.
El funcionario señaló que esa condición dificulta contabilizar los ingresos irregulares y aseguró que la frontera con Nicaragua es la que genera mayores dificultades.
“Esa porosidad o esa gran extensión de frontera nos hace muy difícil la tarea de cuantificar cuántas personas entran por día de manera irregular. Eso es un tema muy complicado, pero sí, por lo general, la frontera que nos afecta más es la que tenemos con Nicaragua. Con Panamá no sucede eso, pero con Nicaragua, pues por las condiciones políticas, evidentemente muchas personas cruzan la frontera por pasos no autorizados”, manifestó.
Migración pide más policías
El fortalecimiento de los controles fronterizos es otra de las prioridades mencionadas por Badilla. Según explicó, la intención es aumentar la coordinación entre Migración y los distintos cuerpos policiales.
“En términos muy generales, lo que doña Laura (Fernández) quiere es que Migración se refuerce con otras policías para tener mayor presencia en las fronteras, para poder detectar redes de trata y tráfico, movimientos de coyotaje, ese tipo de cosas, articularlas entre las diferentes policías para mejorar el alcance, en nuestro caso, de la parte migratoria”, explicó.
Badilla indicó que la Policía Profesional de Migración cuenta actualmente con unos 500 oficiales, pero consideró que hacen falta más recursos humanos para atender adecuadamente las funciones de la institución.
“Nosotros constantemente estamos haciendo las solicitudes o, por lo menos, las peticiones a nuestros jefes para que valoren el crecimiento de la Policía Profesional de Migración. Actualmente tenemos 500 policías. Podríamos hablar de que para trabajar de manera adecuada, al menos, unos 250 policías (más)”, señaló.
El funcionario reconoció que la creación de nuevas plazas implica un costo para el Estado.
“Hay un tema asociado a los costos. ¿Cuánto representa para el Estado abrir tantas plazas? Es un tema que lo reconocemos abiertamente. Hay un faltante de policías, que lo hemos dicho en todos los foros. El tema con la Policía de Fronteras se trabaja de manera conjunta, tanto con Fronteras, con Fuerza Pública y las demás policías”, afirmó.
Sobre una eventual integración de los cuerpos policiales, Badilla explicó que actualmente la legislación costarricense no permite una fusión como la que existe en Estados Unidos.
“Actualmente la ley no permite que haya una fusión de policías al estilo de los Estados Unidos, que ustedes ven que la Policía de Migración forma parte de los cuerpos de Policía de Fronteras. Acá la legislación todavía no lo permite”, manifestó.
“Pienso yo, ha habido propuestas de que en un futuro cercano es probable que se presenten proyectos de ley para fusionar las policías, pero de momento los marcos legales se mantienen separados”, agregó.
Categoría especial para nicaragüenses y tres países más
El director de Migración también se refirió a la categoría especial temporal dirigida a personas de Nicaragua, Venezuela, Cuba y Colombia que cumplen con los requisitos establecidos.
“Desde que se publicó la resolución, yo creé una mesa de trabajo para coordinar justamente toda esta parte logística. Ya estamos listos”, manifestó.
“Creo que el equipo lo ha tomado con mucho profesionalismo, se ha logrado dilucidar algunos detalles que es muy común que surjan en este tipo de procesos, para que estén muy atentos a que las personas, cuando hagan consultas, los equipos les puedan brindar la información lo más transparente posible, lo más sencilla posible y que las personas puedan acudir a su cita de la categoría especial temporal”, añadió.

Badilla explicó que estas cuatro nacionalidades fueron seleccionadas debido al elevado número de solicitudes de refugio que presentan en Costa Rica.
“Costa Rica, como se lo dije al inicio, abre las puertas a regularizar personas que quieran venir a aportarle al país y que no representen una amenaza en seguridad para Costa Rica. Escogimos esas cuatro nacionalidades porque son la mayor cantidad de nacionalidades que solicitan refugio en el país”, dijo.
El funcionario aclaró que una solicitud de refugio no necesariamente termina con el reconocimiento de la condición de refugiado.
“Y tengo que decirles un dato real: no todas las solicitudes de refugio resultan en una condición de refugiado. Entonces, como sabemos que pasa eso, abrimos una categoría especial temporal para que las personas que han sido rechazadas en el proceso de refugio o no se les ha resuelto tengan la posibilidad de acudir a pedir una categoría especial temporal”, explicó.
Según Badilla, el mecanismo busca simplificar el proceso de regularización: “Lo que hace es reducir trámites para que sea de mayor facilidad poder obtener una categoría, la cual es por dos años, con una serie de requisitos mínimos, sin obviar el tema de seguridad, pero para que las personas puedan ya estar en Costa Rica de manera regular y puedan trabajar”, afirmó.
También advirtió que la categoría no está abierta para cualquier persona que pretenda llegar al país para solicitarla. “Las personas tienen que estar seguras que no tienen conflictos con la ley, no tienen ninguna situación que los comprometa, se cumplen los requisitos y son candidatos para que se les otorgue esa categoría especial temporal”, manifestó.
“Tal vez otro dato para aclarar, digamos, que no es que las personas pueden llegar a solicitarla, digamos que no están en Costa Rica y que lleguen a solicitarla, sino que hay un requisito que es que deben de permanecer, digamos, en el país desde hace tiempo”, agregó.
“Los extranjeros son bienvenidos”, pero con controles de seguridad
Badilla insistió en que la política migratoria que impulsa la administración de Laura Fernández combina la regularización de extranjeros con mayores controles de seguridad en las fronteras.
En ese sentido, reiteró que el objetivo es distinguir entre quienes llegan al país para trabajar y establecerse, y quienes puedan estar vinculados con actividades ilícitas.