La residencia número seis de la calle Bohechio, que ocupaba hasta hace unos días la Embajada de Nicaragua en Santo Domingo, fue puesta en alquiler, confirmó en el lugar el periódico dominicano Diario Libre, que ha destacado las tensiones diplomáticas recientes de su país con el régimen de Nicaragua.
El 9 de septiembre, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó el cierre de la sede diplomática nicaragüense, 47 días después de que el gobierno de Luis Abinader llamó a consultas a su embajadora en Managua. La Cancillería nicaragüense respondió a Dominicana por su posición crítica al anuncio realizado por el dictador en julio de eliminar las elecciones.
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El periódico dominicano aseguró que encontró a una joven haitiana en el sitio y les aseguró que tiene más de una semana de estar viviendo en ese domicilio. Las relaciones diplomáticas entre ambos países se remontan a hace 49 años.
Diario Libre recordó que Nicaragua y Dominicana son también miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y socios en el acuerdo comercial de Centroamérica con Estados Unidos, conocido como DR-Cafta.

Ortega y Murillo atornillados al poder
La decisión de eliminar los procesos electorales puso nuevamente a Nicaragua bajo escrutinio internacional. Según el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, se espera que a finales de mes se dé una reunión de cancilleres en la que se puedan tomar medidas de manera colectiva tras la decisión antidemocrática de Ortega.
La dictadura nicaragüense tiene 19 años en el poder. Ortega y Murillo son «copresidentes», debido a una reforma constitucional de 2025 que elevó al mismo nivel jerárquico a la pareja de dictadores. Desde 2018, el régimen ha sido señalado de cometer delitos de lesa humanidad.
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El tema electoral provocó una condena regional. El 22 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana afirmó en un comunicado que eliminar las elecciones constituye un abierto desconocimiento de los «principios esenciales de la democracia representativa».
Además, la reunión de cancilleres será posible porque 29 países de la OEA aprobaron el futuro encuentro. La condena internacional ha ido creciendo contra la dictadura. A pesar de la presión internacional, Ortega ordenó la aprobación el 1 de septiembre de otras reformas constitucionales. En estas modificaciones a la Carta Magna le permitirán perpetuarse en el poder y eliminar a cualquier competidor que el oficialismo considere «traidor a la patria».