Política grande y pequeña en Nicaragua

Editorial: Política grande y pequeña en Nicaragua

Al ser interrogado por los periodistas sobre la elección en la Asamblea Nacional de más o menos sesenta altos cargos del Estado, la cual está pendiente y por eso muchos magistrados y otros funcionarios del mismo rango están ejerciendo de facto sus funciones, el arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, reiteró el miércoles de esta semana la clara y firme posición ética que tiene al respecto la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

“Los obispos siempre abogarán porque se recupere la institucionalidad en el país”, dijo el prelado católico y precisó que “los nuevos funcionarios deben ser personas capaces, profesionales, técnicos, responsables, políticos con visión de futuro. No deben ser funcionarios provenientes de pactos con componendas, de luchas de poder o grupos que pretenden tener mayor influencia, que velen por sus propios intereses”.

Sin duda que es una política grande la que conciben y predican los líderes de la Iglesia católica, impregnada de valores morales, basada en principios genuinamente democráticos, inspirada en los evangelios, orientada a la búsqueda del bien común y por lo tanto al restablecimiento de la institucionalidad democrática, el respeto a la Constitución y la vigencia del Estado de Derecho.

Pero no es una política grande como esa la que se practica en Nicaragua, sino la política pequeña, aquella para la cual lo fundamental es detentar el poder, en el caso del partido gobernante, y para los opositores conseguir cargos públicos, que son de poca o ninguna eficacia pero permiten figurar, son jugosamente remunerados y facilitan oportunidades para hacer otros negocios.

Lo que demandan los obispos para la elección de los altos funcionarios, y lo ha reiterado monseñor Leopoldo Brenes, es lo que necesita Nicaragua y en principio es lo que deberían hacer los políticos, tanto los que gobiernan como los que están en la oposición. Pero, ¿podrá y querrá Daniel Ortega, quien controla más de dos tercios de la Asamblea Nacional y domina todo el Estado, deshacer lo que ha venido haciendo hasta ahora (o sea erosionar la democracia, partidarizar las instituciones, violar la Constitución), con el propósito de mantenerse en el poder a cualquier precio y para siempre?

Que la Asamblea Nacional elija nuevos funcionarios con las cualidades señaladas por el arzobispo de Managua, o al menos con alguna aproximación, solo sería posible si ocurriera el milagro de que Daniel Ortega deje de ser lo que es y se convierta en un político responsable y democrático. Además, suponiendo que la oposición parlamentaria quisiera que los funcionarios a elegir fuesen como dicen los obispos, no lo puede lograr con su representación minoritaria de 26 diputados, quienes se dedican más a pelear entre ellos mismos que a buscar cómo aprovechar para el país su presencia en la Asamblea Nacional. Y es ridículo pretender que negociando con el FSLN y pactando con Daniel Ortega lo van a conseguir.

La oposición debería reclamar la cuota de participación en los cargos a elegir que por derecho de proporcionalidad les corresponde, lo cual no obliga a pactar con Ortega ni a aceptar que la elección sea en plancha, pues significaría votar de manera vergonzante por personas como los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral.

COMENTARIOS

  1. fernando
    Hace 14 años

    El peor crimen que ha cometido DOS en su vida es haberse enfrentado a enemigos y «opositores» incompetentes y corruptos, con los que nadie quiere nada.

  2. sergio velasquez
    Hace 14 años

    El FSLN , va a hacer politica en grande, el legado de la revolucion en esta etapa , es el fortalecimiento de las instituciones del pais, llamese consejo supremo electoral, corte suprema de justicia,policia nacional , ejercito nacional en fin las instituciones de poder van a ser fortalecidas, hay que tener paciencia don Luis y ser propositivos, el principal problema del gobierno en estos momentos es que no tiene adversarios de peso.

  3. Andrew Herrera-Meza
    Hace 14 años

    esto no va a cambiar, esto que vivimos es una copia del regimen de los 80s, poco a poco se va socando la cabuya alrededor del cuello del pueblo Nicaraguense, seria mas que necio si comparamos la presidencia del Gral Somoza con este regimen populista, el mas corrupto de la historia de Nicaragua, el mas pactitista, por los millones que compran voluntades, al ejercito y policia sandinista, politicos trasvestis, hasta arzobispos querian comprar, Gracias a DIOS las dictaduras no son eternas, Gracias

  4. Ivan
    Hace 14 años

    Este Sergio sí que anda más perdido que una cabra, tienen los votos suficientes pero de ahí no pasan, ahora los otros poderes miestras esten politizados siempre dependeran de la cupula, ya que no hacen nada sí de arriba no les baja la orden, así de sencillo

  5. GUICAG
    Hace 14 años

    Esto significaría aceptar la posición de comparsa del orteguismo. Es una migaja política de los forajidos que han acaparado el poder con malas artes y múltiples chanchullos. Así no cabe esperar política grande ni pequeña, y menos si todos siguen estando a la greña. La fauna política no conoce siquiera el bien común. Aunque desconocen donde se contiene la doctrina social de la Iglesia, pero van a misa para borrar sus pecados de ambición y latrocinio. ¡Serán iggualmente perdonados!

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