Fui motivado a escribir este artículo por el Editorial de LA PRENSA del 7 de los corrientes que se refiere al abandono en que se encuentra el Parque de la Paz y que dice: “Las fuerzas armadas del Frente Sandinista y la Resistencia Nicaragüense que decidieron dejar las armas” y se pregunta: “¿Fue solo por obligación que los que gobiernan renunciaron a las armas?”
No soy analista político autorizado, pero creo tener una explicación. Recordemos la guerra fría, que fue llamada así porque la Unión Soviética y los Estados Unidos tenían el armamento nuclear suficiente para destruirse mutuamente por lo que ninguno se atrevió a atacar al otro, desde 1945, cuando los aliados por el Oeste y los soviéticos por el Este llegaron a Berlín (donde los soviéticos levantaron y fortificaron un muro para impedir el paso de los alemanes del Este hacia el Oeste, con lo que se llamó la cortina de hierro), pero sí financiaban guerras en países pequeños como Corea, Vietnam, Yemen, Angola, Cuba, Nicaragua y un largo etcétera.
En 1983, el presidente Ronald Reagan aprobó un proyecto espacial conocido como Star Wars (la guerra de las galaxias), que concluyó con un sistema de satélites capaz de detectar los misiles nucleares soviéticos y destruirlos en el aire antes de llegar a Estados Unidos (una sombrilla antinuclear). Para 1987 la Unión Soviética había perdido la guerra fría y Gorbachov, el presidente soviético, a través de un plan llamado Perestroika o reforma, cambió la orientación política y económica a tal grado que desmanteló la Unión Soviética (el perdedor perdió todo).
En 1988 la Unión Soviética ya no podía sostener financieramente, con armas y petróleo a sus satélites, entre ellos el gobierno del FSLN y Daniel Ortega, quienes en su desesperación por dinero para poder comprar petróleo en efectivo a través de terceros, idearon la llamada Operación Bertha o desmonetización, cuando de la noche a la mañana el dinero dejó de tener validez y todo mundo tuvo que ir a los bancos para obtener la nueva moneda, pero a los que tendrían más de diez mil nuevos córdobas se los retuvieron y les dieron unos certificados que hasta hoy siguen sin validez. Sin duda uno de los robos más descarados en la historia de la humanidad. Así pudo el gobierno del FSLN sostenerse por un tiempo más. Debo hacer un paréntesis en este punto y hacer una pregunta actual ¿por qué los bancos en Nicaragua dejan claro que solo responden por un máximo de diez mil dólares cuando deberían responder por cada centavo que el ahorrante deposite?
En agosto de 1989 el muro de Berlín fue demolido por los mismos ciudadanos sin ninguna oposición, el mismo muro en el que fueron masacrados miles de alemanes que intentaron escapar a la Alemania Federal. Ya no existía la Unión Soviética. Esta es la razón por la que terminó la guerra en Nicaragua no había quién la financiara. La guerra había sido traída a Nicaragua porque el gobierno de Ortega traicionó los acuerdos de no alineamiento, pluralismo político y economía mixta del Gobierno de Reconstrucción Nacional que sustituyó al de Somoza y pretendió hacer llegar la intervención soviética a toda Centroamérica y por eso los Estados Unidos financiaron a la Contra y fortalecieron los ejércitos de Guatemala, Honduras y El Salvador.
Por la falta de petróleo y financiamiento, Ortega se vio obligado a adelantar las elecciones que debían ser en septiembre de 1990 y las pasó para febrero y se vio obligado a dar todas las garantías de elecciones libres y honestas, permitir todos los observadores y a aceptar su derrota. Si no lo hacía nadie le daría ni una gota de petróleo. Esto podría repetirse si Venezuela cambia su política crediticia hacia Nicaragua.
Los acuerdos de paz y la entrega de las armas en realidad significaron la derrota del Ejército Popular Sandinista y de la Policía Sandinista que desaparecieron a tal grado que todos sus oficiales, comenzando con Humberto Ortega, fueron pasando a retiro por 16 años. Por eso es tan importante para Ortega mantener a la comisionada Aminta Granera en la jefatura de la Policía, para no permitir que desaparezcan totalmente las raíces partidarias del FSLN en las fuerzas armadas.
El Parque de la Paz, donde están enterradas las armas soviéticas, representa la derrota del proyecto socialista de Ortega y por eso quiere desaparecerlo.
El autor es VicePresidente del PLI en Managua.
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