El unicornio

Luis Sánchez Sancho

En la carta que me envió y fue publicada el viernes 14 de diciembre, el doctor Vicente Maltez Montiel dice haber leído en internet que los científicos de Corea del Norte aseguran haber encontrado en su país la guarida original del unicornio. Y me pide el doctor Maltez que escriba sobre ese legendario animal.

Ante todo debo decir que los “científicos” de Corea del Norte no son confiables para nada. Son los mismos que también han asegurado que cuando nació el actual dictador comunista, Kim Jong-un, (el tercero de la dinastía de los Kim) el cielo estalló en rayos y truenos y una nueva estrella apareció en el firmamento.

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El mitólogo español José Antonio Pérez-Rioja escribe en su Diccionario de Símbolos y Mitos que el unicornio era un “animal fabuloso —del tamaño de un cabritillo, pero con figura de caballo— que lleva un solo cuerno muy puntiagudo en la frente”, Según Pérez-Rioja el unicornio simboliza la pureza en general y la castidad femenina en particular, y asegura que “de aquí que sea el unicornio un emblema de la Virgen María”. Sin embargo la Iglesia católica eliminó esa vinculación simbólica de la Virgen con el unicornio.

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Sobre el unicornio, Jorge Luis Borges escribió en El libro sobre los seres imaginarios , que cuatrocientos años antes de la era cristiana “el griego Ctesias, médico de Artajerjes Mnemón, refiere que en los reinos del Indostán hay muy veloces asnos silvestres, de pelaje blanco, de cabeza purpúrea, de ojos azules, provistos de un agudo cuerno en la frente, que en la base es blanco, en la punta es rojo y en el medio es plenamente negro”. Continúa diciendo Borges que Plinio el Viejo (Gayo Plinio Cecilio Segundo, escritor, científico, naturalista y militar romano del siglo I de la era cristiana) “agrega otras precisiones (VIII, 31): Dan caza en la India a otra fiera: el unicornio, semejante por el cuerpo al caballo, por la cabeza al ciervo, por las patas al elefante, por la cola al jabalí. Su mugido es grave; un largo y negro cuerno se eleva en medio de su frente. Se niega que pueda ser apresado vivo”.

Por su parte, el escritor e historiador norteamericano Joseph M. Walker, en su libro titulado Seres Fabulosos de la Mitología , coincide con Borges y Guerrero en la descripción del unicornio. Dice Walker que el unicornio era supuestamente “una mezcla de diversos animales reunidos en uno”. Y agrega que “También puede tratarse de rinoceronte, del órix (un gran antílope) visto de perfil o falto de uno de sus cuernos, o un animal marino como el narval, pequeño cetáceo de la familia de los monodóntidos, dotado de un diente de hasta dos metros de longitud, retorcido en forma de espiral y afilado, como el legendario cuerno del unicornio”.

Otro mitólogo de renombre internacional, el español José Antonio Pérez-Rioja, escribe en su Diccionario de Símbolos y Mitos que el unicornio era un “animal fabuloso —del tamaño de un cabritillo, pero con figura de caballo— que lleva un solo cuerno muy puntiagudo en la frente”. Según Pérez-Rioja el unicornio simboliza la pureza en general y la castidad femenina en particular, y asegura que “de aquí que sea el unicornio un emblema de la Virgen María”. Por esa asociación del unicornio con la pureza de la Virgen María se creía que solo se podía cazar al fabuloso animal si una joven doncella inmaculada lograba atraerlo y hacer que posara la cabeza en su regazo.

La Iglesia católica eliminó el simbolismo del unicornio con la Virgen, porque alguna gente asociaba su cuerno solitario con el falo masculino, lo cual se prestaba a cualquier clase de bromas sacrílegas. Sobre la vinculación simbólica del unicornio con la medicina, que mencionó el doctor Vicente Maltez en su carta, me ocuparé en una siguiente oportunidad.

Columna del día Opinión
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