No es solo por amor o veneración política que los aliados externos más cercanos de Hugo Chávez, se encuentran angustiados ante la probabilidad del fallecimiento de su líder, como consecuencia del cáncer que se ha apoderado de sus entrañas. Más bien son poderosas razones económicas las que motivan la grave preocupación de los socios de Chávez en la alianza Alba, por la probabilidad de un desenlace fatal, a corto plazo, de la letal enfermedad que sufre el presidente venezolano.
Los más angustiados, sin duda, son los hermanos Castro, de Cuba, porque su país comunista es el más dependiente de Venezuela. Si se cortara el desmesurado respaldo económico y material venezolano a Cuba, las consecuencias para el régimen cubano serían catastróficas, peores que cuando perdió el generoso subsidio de la Unión Soviética al desmantelarse el imperio comunista de Moscú.
Cuba recibe cada día 100 mil barriles de petróleo venezolano, que no los paga con dinero y mucho menos con dólares sino con los servicios personales que prestan alrededor de cincuenta mil especialistas cubanos que laboran en Venezuela, como médicos, maestros, militares, entrenadores deportivos, expertos en espionaje y represión, etc. Cuba recauda unos cinco mil millones de dólares al año por la exportación de recursos humanos a Venezuela, este es el primer rubro de ingresos del régimen castrista, por delante del turismo, las remesas familiares y la industria minera del níquel.
Con Ecuador, el régimen chavista de Venezuela tiene en vigencia 40 acuerdos en materia económica y comercial, 20 en cada uno de los rubros de petróleo, energía y social, según informó la embajada venezolana en Quito. Todo eso representa una enorme suma de recursos venezolanos.
También es cuantiosa la asistencia económica venezolana a Bolivia, que ya en 2008 se cifraba en 214 millones de dólares por año y se dispersa en los ámbitos de salud, agroalimentación, medioambiente, telecomunicaciones y transferencia tecnológica para producción de aparatos electrodomésticos. Además la colaboración de Venezuela es determinante en la exploración, producción, industrialización y comercialización de los hidrocarburos bolivianos.
En el caso de Nicaragua, se conoce que el gobierno de Daniel Ortega ha recibido recursos de Venezuela por valor de 2,500 millones de dólares, que pueden ser más según la ONG independiente venezolana Centro de Investigaciones Económicas, que los cifra en unos 8 mil millones de dólares. De acuerdo con cálculos de economistas independientes nicaragüenses, si el apoyo económico y las compras comerciales de Venezuela a Nicaragua se cortaran abruptamente, el Producto Interno Bruto (PIB) nicaragüense se reduciría en un dos por ciento.
Sin embargo, no parece factible que la relación comercial de Nicaragua con Venezuela y el flujo de cooperación económica que Daniel Ortega recibe del régimen chavista, se termine bruscamente con la desaparición física de Hugo Chávez. Si faltara el caudillo de Venezuela lo más probable es que se mantenga en el poder, por algún tiempo, una especie de régimen chavista sin Chávez, que aunque modificara algunas políticas externas seguiría apoyando a sus aliados del Alba. Y en todo caso el más perjudicado sería el régimen comunista de Cuba.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A