Obispos alertan ante amenaza de partido único

El Secretariado Episcopal (de la Iglesia católica) de América Central (Sedac) ha advertido sobre el peligro de que se imponga el sistema político de partido único en la región. “Nos preocupa el socavamiento de la democracia, amenazada no por regímenes militares de antaño sino por la adulteración de la vida política y por la tendencia de constituirse partidos únicos en varios de nuestros países y por los altos índices de corrupción que involucran a todo tipo de funcionarios, electos o no”, advierten los obispos de Centroamérica en un mensaje emitido al concluir su más reciente reunión, en Panamá, el cual se puede leer íntegramente en el sitio web de la Conferencia Episcopal de Nicaragua .

La preocupación de los obispos centroamericanos es oportuna y justificada. Pero sobre todo para Nicaragua, donde es mayor el peligro de que se imponga ese sistema totalitario y autocrático. En realidad, en los demás países de Centroamérica no está tan presente esa ominosa posibilidad, como sí lo está en Nicaragua. Ni siquiera en El Salvador, donde gobierna un partido de izquierda, ni en Panamá, donde la oposición acusa al presidente Ricardo Martinelli de ejercer el gobierno con talante autoritario.

Solo el gobernante de Nicaragua se ha pronunciado explícitamente por el sistema de partido único. El 22 de abril de 2009, en el programa de la Televisión Cubana, Mesa Redonda Internacional, Daniel Ortega dijo que “el pluripartidismo no es más que una manera de desintegrar a la nación, ese es el pluripartidismo, desintegrar, confrontar a la nación, dividir a la nación, dividir a nuestros pueblos. Cuba tiene un modelo donde no se divide al pueblo cubano entre verde, rojo, amarillo y anaranjado, no, simplemente es el pueblo cubano, sus ciudadanos, sin esas banderas partidistas y sin esas campañas donde juegan los intereses de los grandes capitales, es el pueblo cubano el que elige a sus autoridades, sin la estridencia de las elecciones en las democracias burguesas, impuestas por occidente”. Más recientemente, al proclamar la victoria del FSLN en las viciadas elecciones municipales del 4 de noviembre, Ortega volvió a declarar su intención o deseo de imponer el régimen de partido único.

Pero el pueblo nicaragüense en su gran mayoría ha sido y es democrático y, por lo tanto, pluralista. Ortega no pudo imponer su proyecto leninista y totalitario de partido único en los años ochenta y menos que pueda lograrlo ahora. La sociedad nicaragüense es plural por su naturaleza, su composición y su conciencia social. Está integrada por personas individuales que políticamente son de derecha, de izquierda, de centro o indiferentes; por creyentes de diversos signos religiosos, ateos y agnósticos. Unos nicaragüenses, la mayoría, se adhieren al sistema económico de libre mercado y propiedad privada, y otros, la minoría, quisieran que la economía fuese estatizada o colectivizada. La mayor parte de los nicaragüenses quiere vivir en libertad y gobernarse democráticamente. Otros no desean ser libres, sino borregos de desfile, como decía Salomón de la Selva. Pero gracias a Dios son la minoría.

COMENTARIOS

  1. solo Jehova es el verdadero pastor
    Hace 14 años

    Se equivoca.. ahora no son la minoría.. como en los tiempos de Jesús.. son la mayoría,, canallas.. mal agradecidos.. contraventores de la pureza y verdad,, esos borregos ,, son la myoría.. la gente no cree si no ve.. la chancha,, el cincito,, la vaca,, el alambre.. la gente lo ve.. una población con bajos nivels de nutrición.. hasta los ricos mezquinos no lo entienden,, ya ve Arnoldo.. Montealegre,, que alegre salio a felicitar a Daniel antes de contar el último 8%, los obispos ambrientos

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