Jorge A. Toledo Aguilar
Dos hechos recientes me traen dos recuerdos que vale la pena presentar a los que desconocen la historia reciente de nuestra dolorida y sufrida patria.
El primero es la de un alistado de la Guardia Nacional de Nicaragua de turno en las gradas del Banco Nacional con su Garand M1 entre las piernas y leyendo el diario Novedades con los titulares al revés.
El alistado era analfabeto y aparentaba estar leyendo; pasa un joven estudiante y le grita: “Tienes el periódico al revés”, el alistado ni corto ni perezoso culatea al joven y le grita “la guardia lee como quiere”.
El segundo es del mayor GN, Oscar Morales Sotomayor, asesino de David Tejada y del médico y capitán GN Fernando Cedeño a quien emboscó cuando se suponía estaba preso en el fortín de Acosasco en León. Ambos recuerdos son comparables con situaciones actuales como las siguientes:
El presidente de la República interpreta la Constitución a su gusto y antojo y emite decretos sin base constitucional; la Corte Suprema de Justicia (CSJ) interpreta la Constitución para beneficio del presidente; la Asamblea Nacional (AN) aprueba el Presupuesto General de la República sin incluir egresos estipulados en leyes vigentes y así cada personaje del Gobierno sigue e imita la actitud del alistado que leía el periódico al revés.
La primera comisionada de la Policía al conocer que dos de sus subalternos matan a un joven, ordena su baja deshonrosa inmediata, se rasga las vestiduras y pide perdón a los deudos, un día después los familiares de un ciudadano muerto por un teniente policial denuncia que este sigue en funciones aun con un fallo de culpabilidad de la justicia y la Policía después de dos años aduce que la juez lo condenó a estar de servicio en su puesto de trabajo hasta que se dictara la sentencia.
La juez, sacudiéndose la responsabilidad lo condena a prisión y ordena su traslado al sistema penitenciario; la primera comisionada no dice nada, no investiga a los responsables que permitieron esta violación a la Ley, no da de baja deshonrosa al oficial ni se rasga las vestiduras y los pares del oficial actúan igual que los de la Guardia Nacional cuando protegían a Morales Sotomayor estando condenado a prisión y demostramos una vez más que “la guardia lee como quiere”.
La pregunta que flota en el ambiente es que si el nivel intelectual y moral del presidente de la República, los magistrados de la CSJ, los miembros de la AN, la jefatura del Ejército y la Policía y demás personeros del Gobierno están a la misma altura que las del alistado y del mayor Oscar Morales, ya que parece que piensan y actúan tal como ellos.
¿Existe explicación para esto? Puede que la siguiente sea una explicación plausible. La alta oficialidad de las Fuerzas Armadas, Ejército y Policía, son ideológicamente miembros del partido de gobierno y reciben órdenes del presidente de la República, quien ayer fue y hoy es su comandante en jefe, exactamente igual que la Guardia Nacional con los Somoza.
Su lealtad está comprada con todos los privilegios y prebendas que reciben por medio del presupuesto y mientras no piensen y obedezcan tendrán seguros todos sus beneficios. ¿Estaremos condenados a repetir la mima historia? “La verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés”.Antonio Machado.
El autor fue Auditor General del Banco Central de Nicaragua y Consultor de la Superintendencia de Pensiones. [email protected]