El doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (PJCh), Director Mártir de LA PRENSA y Mártir de las Libertades Públicas de Nicaragua, ha sido reconocido oficialmente como Héroe Nacional de Nicaragua mediante ley aprobada este miércoles 3 de octubre de 2012 por la Asamblea Nacional.
El pueblo nicaragüense ya había consagrado al doctor Chamorro Cardenal como Héroe Nacional, desde que fuera asesinado el 10 de enero de 1978 y con su martirio detonó la poderosa fuerza que derrocó a la dictadura somocista, la cual, durante 40 años se había aferrado al poder mediante fraudes electorales, reelecciones, conculcación de los derechos democráticos y represión. Solo el poder estatal no había reconocido al doctor Chamorro Cardenal su calidad de Héroe Nacional, por la mezquindad de la política pequeña (que es la política partidista), la misma que en su tiempo sufrieron también otros héroes nacionales como José Dolores Estrada, Fernando Chamorro, Andrés Castro, Benjamín Zeledón y Augusto C. Sandino.
Sin duda que este reconocimiento oficial que ha aprobado el Parlamento nicaragüense por unanimidad de sus miembros, es importante y constituye un acto de justicia histórica. Sin embargo, mucho más importante que reconocerlo formalmente es practicar y respetar los valores por los cuales, precisamente, el pueblo ha exaltado al doctor Chamorro Cardenal al altar de los héroes nacionales y ahora lo reconoce oficialmente el poder político.
Pedro Joaquín Chamorro Cardenal es un Héroe Nacional porque luchó hasta dar su vida para que Nicaragua volviera a ser república. Sus principios, valores, ideales y objetivos eran el establecimiento de un sistema político fundado en elecciones libres, limpias y periódicas; la no reelección presidencial; la separación y equilibrio de los poderes del Estado; una justicia imparcial administrada por magistrados y jueces independientes y honestos; la vigencia del Estado de derecho; el control institucional y social del Gobierno; la libertad económica y, por encima de todas las cosas, la libertad de expresión irrestricta bajo el principio proclamado por él de que “sin libertad de prensa no hay libertad” porque “la libertad de prensa es el sustrato básico sobre el cual se asienta la vigencia efectiva de todos los derechos fundamentales de la persona humana”.
Ahora, la representación parlamentaria del FSLN aceptó que se aprobara por unanimidad la ley que declara Héroe Nacional al doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, a pesar de que el Gobierno de Daniel Ortega no es precisamente respetuoso ni practicante de los principios y valores por los cuales luchó y murió el Mártir de las Libertades Públicas. De manera que para ser congruente con lo que ha aprobado en la Asamblea Nacional, el partido de Gobierno debería tratar de ajustarse a los principios y valores del doctor Chamorro Cardenal y aceptar la reconstrucción de la institucionalidad democrática del país.
Es obvio que el FSLN no hará eso por su propia voluntad, pero en todo caso el Héroe Nacional Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, como el Cid Campeador, “después de muerto sigue marcando el camino” a recorrer para que Nicaragua vuelva a ser república.
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