Vicente Maltez Montiel

Más salud y derechos para adultos mayores

Ayer 1 de octubre fue el Día Internacional de las Personas de Mayor Edad, conmemoración que este año destaca la necesidad de que se respeten y promuevan derechos de este sector social que experimenta dificultades de todo tipo.

Casi cuatrocientos mil adultos mayores existen en nuestro país y la inmensa mayoría comparten dificultades comunes como falta de oportunidades de trabajo, actividad social y ante todo limitaciones o carencia total de dinero para obtener medios de vida que ha adoptado la forma de lucha por la pensión reducida.

La cantidad de años que una persona vive se denomina esperanza de vida (Nicaragua 74.5 años), pero es de mayor importancia la esperanza de vida saludable que son los años que se espera pueda vivir una persona con salud razonable sin discapacidades ni enfermedades graves.

La medicina interna ha identificado cuadros clínicos que son los síndromes geriátricos más frecuentes de adultos mayores que constituyen prioridad a la cual médicos, familiares y sociedad debemos prodigar atención adecuada.

Entre estos se encuentran la demencia, orinarse en sus ropas o incontinencia, depresión, delírium, desnutrición, trastornos sexuales, intoxicación medicamentosa, desnutrición, deterioro en la capacidad de recibir y procesar estímulos de todo tipo y las caídas.

La importancia médico social de las caídas consiste en que son el síndrome geriátrico más frecuente y primera causa de lesiones: constituyen el 10 por ciento de las emergencias y el 6 por ciento de las hospitalizaciones. Causan fracturas, hematomas dentro del cráneo y otras lesiones.

El abuso del anciano es cualquier maltrato de la persona mayor por acción u omisión y abarca abandono, negligencia, explotación y otras conductas.

Valoración funcional: un primer grupo de actividades son llamadas de tipo “instrumentales” y comprenden la posibilidad de hacer compras, tareas del hogar, llevar sus cuentas de gastos, transportarse y preparación de alimentos.

Actividades cotidianas son el segundo grupo: si puede vestirse y desvestirse, alimentarse, pasear, satisfacer sus necesidades fisiológicas y cumplir normas de higiene y arreglo personal.

La mayor parte de las enfermedades crónicas comienzan a manifestarse a partir de los 60 años y se da la co-morbilidad o coincidencia habitualmente de dos a cuatro padecimientos.

Uno de los objetivos de la medicina y la geriatría es retrasar la aparición y disminuir el impacto de estas enfermedades sobre la calidad de vida lo que se logra a través de la prevención a diferentes niveles.

La prevención primaria es aquella que aplicamos antes de que aparezcan síntomas, mediante la educación sanitaria, de la cual el presente artículo es un ejemplo. Insiste en hábitos de vida más saludables: dieta, ejercicio, recreación, alejarse de los tóxicos y el estrés, vida espiritual y sexualidad segura y placentera.

Cuando la enfermedad ha aparecido hay que garantizar prevención secundaria a través del chequeo médico y seguimiento del médico internista buscando grupos de riesgo. Por ejemplo, en las mujeres detectar a tiempo la osteoporosis.

Prevención terciaria es el enfoque de disminuir complicaciones y secuelas de una enfermedad ya conocida, como evitar las fracturas de un paciente con osteoporosis.

Es una necesidad que nuestros adultos mayores vivan en una república que les garantice más salud, dignidad y derechos. ¡Larga vida y prosperidad!

El autor es Médico Internista.

COMENTARIOS

  1. karla
    Hace 14 años

    Si bien sabemos que el presidente ortega se esta encargando que la población cada día tenga atención medica no importando sea de cualquier partido político el esta dispuesto a ayudar a los pobladores que necesiten de esa ayuda

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