Cartas al Director

Chávez y los derechos humanos

El dictador venezolano Hugo Chávez, por soberbia, vanidad y prepotencia tomó la decisión de sacar a Venezuela del sistema interamericano de los derechos humanos, como todos los dictadores creen que el país que desgobiernan les pertenece, esta brutalidad ni siquiera ha generado ningún comentario del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el tímido Miguel Insulsa, tampoco ha opinado su socio el dictador nicaragüense Daniel Ortega, dueño y señor de la procuraduría de la defensa de los derechos humanos, institución que no recibe ninguna denuncia contra su jefe. El 7 de octubre se realizarán las elecciones, lo primero que tiene que hacer Henrique Capriles como nuevo presidente es regresar a Venezuela a su estado normal y civilizado, tirando al basurero de la historia las locuras del dictador.

De dónde viene Capriles: Hitler maldecía a los judíos y practicaba su exterminio de las formas más brutales. Entre los pocos que pudieron huir del holocausto se encontraba la familia judía-polaca Capriles Radonski, abuelos de Henrique. El propósito de Dios para que esta familia llegara a Venezuela era muy especial, la familia se estableció y prosperó económicamente en pocos años. Henrique se gradúa de abogado en la universidad católica Andrés Bello, pero lo más bello es que egresa como un católico mariano, se convierte en alcalde, gobernador y luego en el más joven presidente del congreso venezolano, denuncia la corrupción administrativa y sueña que en su país no se hable de aviones de guerra sino de educación, salud y viviendas.

Hugo Chávez, en el poder desde 1999, utiliza todos los recursos del Estado para su campaña: cadenas obligadas de radio y televisión, jornadas oficialistas, donaciones “voluntarias” de un día de trabajo de los empleados públicos y supuestamente los millones que le llegan de las grandes utilidades de las ventas de petróleo que mantiene en Nicaragua en sociedad con la pareja Ortega-Murillo, gobernantes inconstitucionales del pequeño país centroamericano.

Chávez, imitando a Hitler aseguró con orgullo que desde el fondo de sus entrañas maldecía a Israel (el pueblo de Dios). Pero en su misericordia el Señor escucha toda petición: “Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan”, Génesis 12:3. Capriles, un joven sin rencores y fanático solo del beisbol, pide al Creador desde el fondo de su corazón que le dé salud y vida al dictador. Pero el cáncer terminal del dictador puede ser la ira de Dios. Capriles a sus 40 años puede sacar del holocausto a sus hermanos venezolanos y “guiarlos a la tierra prometida”, por el bien de América latina.

Leopoldo Villalta López, Matagalpa

 

 

Democracia verdadera o falsa

Efectivamente, puede aceptarse que, como dijo en cierta ocasión el político inglés Winston Churchill, que la democracia es “el menos malo de los regímenes políticos”, entendiendo por democracia aquella forma de gobierno en el cual la soberanía proviene del pueblo y este tiene la última palabra, a través del voto depositado en las urnas en cada convocatoria.

Enunciadas así, estas afirmaciones son muy simples por lo que hay que considerar después la constitución de los partidos, la Ley Electoral, la organización del Estado y sus instituciones, la elección de los miembros del poder judicial, y un largo etc. para poder analizar la calidad y el grado de democracia existente en un país determinado.

Entiendo que la democracia, para que sea verdadera, debe cumplir las siguientes premisas o principios fundamentales:

1. Participación. Los ciudadanos deben poder participar frecuentemente en la toma de decisiones de los políticos, no solo a través del voto en las elecciones generales, sino también a través de referendo, propuestas legislativas, plebiscitos, asambleas, asociaciones, manifestaciones, etc. El Gobierno debe facilitar y fomentar esa participación y no impedirla en ningún caso.

2. Representatividad. Los diputados y senadores, sean del partido que sean, deben representar la voluntad de los electores que les han elegido para que les representen y no la voluntad de los dirigentes políticos; de ahí la necesidad de elaborar listas abiertas en cada elección, para que los ciudadanos elijan a las personas que crean que les representen mejor y se evite la llamada disciplina de voto, que hace que prime la voluntad de los jefes, desvirtuando con ello la esencia de la democracia, que se basa en la representatividad.

3. La separación de poderes. Los tres poderes fundamentales del Estado: legislativo, ejecutivo y judicial, deben ser independientes, de tal modo que ninguno de ellos interfiera en la elección y organización del otro, bajo ningún concepto, amañando, imponiendo o condicionando su funcionamiento.

4. El combate contra la inmoralidad en cualquiera de sus formas, tales como la mentira, el tráfico de influencias, el soborno, el cohecho, la prevaricación, el engaño, la burla de las leyes, la falta de transparencia de los actos públicos derivados del ejercicio del cargo, la malversación de fondos, etc. debe ser permanente y ejemplar, para que el Estado de Derecho no sea pervertido por los mismos políticos que dicen defenderlo.

Si estas premisas no se dan, y en la medida en que no se cumplen, se puede afirmar que no existe una democracia verdadera y la que haya será una democracia falsa que será menospreciada y rechazada por todos los ciudadanos de buena voluntad, como ocurre con los billetes falsos, que nadie los quiere.

Una última observación como español: la democracia en España, en mi opinión, no cumple satisfactoria o suficientemente ninguna de estas premisas, rigiéndose por una partitocracia o gobierno totalitario de los partidos que alcanzan y se alternan en el poder, en su propio beneficio, es decir, de los militantes que se acercan a él, con grave perjuicio de los derechos de los ciudadanos corrientes que no actúan en política.

Roberto Grao Gracia

 

 

La compra de conciencias

La pareja presidencial Ortega-Murillo han comprado muchas conciencias, pero no todas, porque aún quedan millones de estas que jamás serán compradas. Muchos han caído ante los encantos del poder, halagos y prebendas; pareciera que nuevamente se usan las tres “P” del pasado: Plata a los amigos (cómplices) Palo a los indiferentes, y plomo a los enemigos, pero ahora con más dureza.

Enrique Bermúdez, Arges Sequeira, Jorge Salazar y muchos más han caído ante el plomo, como muchos ante la plata, pero habemos muchos que no somos indiferentes y es una clara mayoría que en Nicaragua siempre estará dispuesta a jamás vender sus conciencias.

Roberto Amador N.

 

Censores

A través de los años, sobre todo en la década de los ochenta, muchos periodistas actuaron como verdaderos opresores de la libertad de prensa, hoy muchos de ellos son abanderados de la libertad de expresión, de la libertad de prensa, etc. Fueron directores de medios de izquierda, fundadores de oficinas de censura, junto con ellos laureados escritores y poetisas.

Muchos son condecorados, elogiados por sus luchas contra alguna dictadura, pero fueron verdugos de sus propios colegas. Basta darle una hojeada a los diarios Barricada y LA PRENSA de la época de la terrible noche oscura para que los encontremos.

Cuidado, no nos dejemos engañar. Recordemos que “el zorro pierde el pelo pero nunca las mañas”.

Julio León Báez

COMENTARIOS

  1. Frank solis
    Hace 14 años

    Buena esa clase de recordatorios,del nica las 3 p,existieron,y sigue ,creo que Los libertadores de la democracia escogieron esa famosa letra,no se oye nada de la oposicion civil o armada que la ultima es que Los dictatores saben escuchar,estan comprados ????? Olos eliminaron ???? Ya los gringos saben que estos dictadores no son ni comunistas,ni representan peligro alguno. A USA,no les importan los paises como nicaragua. No tienen petroleo o mas oro.

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