Ahora cada mes se anuncia un megaproyecto que nos va a sacar de la pobreza extrema en que nos encontramos y este será el despunte del crecimiento económico que no se ha logrado por culpa de los gobiernos neoliberales.
El segundo país más pobre de América Latina se da el lujo de anunciar la compra de un satélite. ¿Qué se pretende con adquirir un satélite por trescientos millones de dólares? ¿Los rincones más alejados del país querrán saber de los proyectos calles para el pueblo en los barrios de Managua? ¿Se les informará que Ortega no honra su palabra con la clase trabajadora cuando estos no simpatizan con sus disparates?
Esto me recuerda el famoso plan de nación para veinte años que anunció Bolaños, por supuesto nadie le hizo caso, solo sus ministros celebraron semejante locura porque había que seguirle la corriente al viejito. Esos ministros que se decían eran de lujo ahora no dan la cara para denunciar y desbaratar con argumentos sólidos los disparates de este gobierno, tal vez será porque no se sienten con autoridad moral ante los nicaragüenses.
El anuncio espacial por llegar a los rincones más alejados del país es un afán para distraer la atención política de los verdaderos problemas como son los cargos vencidos de los funcionarios de gobierno, la obligación moral del pago a los extrabajadores del Estado, el abandono en que se encuentran los adultos mayores, la deuda del Estado con el INSS, tantos problemas que tiene que enfrentar el país para decir ahora que la solución viene del espacio.
¿Qué beneficio o provecho ha sacado Nicaragua con los canales de televisión y emisoras que Ortega se ha recetado con los recursos petroleros? Y todavía todas estas deudas las tenemos que pagar los nicaragüenses. Los recursos para el famoso satélite ¿de dónde saldrán? No es cierto que Ortega será un líder con visión, si él lo único que busca es permanecer en el poder para siempre, sigue buscando a toda costa aumentar su fortuna personal sin importarle el qué dirán, pero utilizará este medio para controlar el movimiento de las fuerzas opositoras y acabarlas, el país no progresará en nada.
¿Por qué no se utiliza ese dinero en la educación o en la salud? Que Ortega compre los satélites que quiera pero que utilice sus propios recursos, de los que no rinde cuenta del petróleo venezolano. Porque eso de que saldremos de la pobreza es mentira, si no se invierte más en educación. Invertir trescientos millones de dólares por quince años de vida útil de ese satélite (esto si no pasa un percance espacial), es tirar dinero a la basura y el único provecho que Ortega busca con los mismos fondos de los nicaragüenses, es intervenir las comunicaciones de la oposición. Perderemos el derecho a la privacidad, Ortega sabrá con antelación lo que se pretenda hacer. Para los estudios científicos faltarán muchos años. Los ticos que nos aventajan sin necesidad de satélite se reirán a carcajadas porque ellos están luchando por robarnos el río San Juan y no tendrán interés en comprar ningún servicio a los que consideran sus enemigos. Lo mismo será con El Salvador y los otros países centroamericanos.
El autor es analista político.
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