Lucía Navas y Elida Rodríguez
En los mercados populares solo mencionar la posibilidad que incrementará el precio de la libra de carne de pollo es desagradable para comerciantes y consumidores. Oficialmente ninguna planta avícola ha ajustado al alza los precios de este alimento, pero la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos (Anapa) no descarta esa posibilidad en lo que resta del año.
25 córdobas cuesta la libra de pierna con muslo.
29 córdobas es el valor de la libra de pechuga con alas.
35 córdobas es el precio de la libra de pechuga especial.
65 córdobas cuesta la cajilla de huevos.
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Los representantes de Anapa aseguran que las plantas resienten un incremento en sus costos operativos, porque entre la soya y el maíz acumulan alzas del sesenta por ciento. Ambos cultivos son los principales insumos para elaborar el alimento de las aves de engorde.
“Esos son efectos incontrolables de parte de los empresarios avícolas (nacionales) y es un impacto que se ha dado en todo el mundo”, dice Alfredo Vélez, presidente de Anapa.
Vélez no dio márgenes de los posibles incrementos de precio de la carne de pollo, porque estos serán decididos por cada empresa.
“Eso depende de los impactos y de cómo has tenido los inventarios, pero a como está la situación se perfila que hayan afectaciones, en tanto esos aumentos se sigan dando (en la materia prima)”, asegura.
Insiste en que los industriales mantienen el “interés de que siga el aumento (de consumo) de carne de pollo y hayan precios competitivos y más bajos de la región” en el país.
SALARIOS SE “ACHICAN”
En los mercados populares de Managua la población expresa preocupación porque encarezca este alimento, de gran demanda en el país. Una de ellas es Rosa Hernández, habitante del Villa Libertad en Managua, quien compra cinco libras de pollo cada semana para su familia. Ayer por la mañana Hernández gastó 125 córdobas en una distribuidora en el mercado Iván Montenegro y aseguró que la “bolsa” no le da para pagar más.
“Los salarios están más congelados que este pollo, y todavía nos quieren aumentar más el precio. No me parece justo. Eso afecta la economía familiar”, sostuvo.
Felipe Urbina es propietario de una distribuidora en ese centro de compras desde hace dos años y medio, por lo que su experiencia le indica que las ventas bajarán si se hace efectiva el alza. “Cuando le suben los precios a los diferentes cortes de pollo, compramos menos producto. Pero el supermercado siempre compra las grandes cantidades y eso les permite dar precios más bajos. La gente se va al súper y eso nos ‘friega’ a nosotros”.
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