Roberto Mora
- córdobas es lo que pagan por quintal de frijol a los productores, mientras en las fronteras el Gobierno no ha bajado el impuesto de salida del grano para que los comerciantes extranjeros mejoren sus ofertas.
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La Policía no solo resguarda la Carretera Panamericana para que no sea tomada nuevamente por productores de frijol en Condega, departamento de Estelí, sino que desde el sábado realiza una violenta redada que incluyó el allanamiento de viviendas aledañas al conflicto, botando puertas e hiriendo a varias personas.
Hasta hoy se registran treinta detenidos por la protesta en la que los productores demandan un mejor precio por el quintal de frijol.
En los allanamientos hasta el periodista local Denis Navarrete y personajes reconocidos en Condega, como César Augusto Almendárez Rivas, fueron agredidos por agentes policiales, quienes según el obispo de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, muestran acciones de desenfreno.
En horas de la noche del sábado la Policía intentó replegar más al grupo de productores que se mantenía a unos 300 metros de la Carretera Panamericana sobre la vía hacia Yalí, departamento de Jinotega.
POLICÍAS INVADENVIVIENDAS DE NOCHE
Sin embargo, los agentes también invadieron varias viviendas donde sospechaban que estaban refugiándose productores en protesta y hasta lanzaron puertas e hirieron a ciudadanos que no tienen nada que ver en el conflicto.
Almendárez, quien estaba de visita en la casa de su hermana, relató que una bala entró por la puerta en el momento del allanamiento y le penetró en el glúteo izquierdo, luego los agentes entraron a la vivienda y se lo llevaron.
Otro de los heridos fue Jairo David López Centeno, quien primero fue amenazado por un policía y después recibió un disparo en el brazo, supuestamente por darle café a productores en protesta.
Relató que los campesinos le pidieron a su abuela que les hiciera un café y él se los fue a dejar. Eso le costó la amenaza de un policía.
“Ya había amenazas de la Policía de Condega que no podía servirle a nadie y al día siguiente, después que pasó el alboroto, sentí el impacto de un balazo y ya había pasado todo”, relató López quien agregó que en el hospital le hicieron dos cirugías y espera una tercera porque no puede mover sus dedos, mientras mostró que otra bala rozó su costado derecho.
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