Editorial: La responsabilidad social de los empresarios
Los empresarios nicaragüenses asociados en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la Cámara Nicaragüense Americana de Comercio (Amcham) y el Consejo Nicaragüense de la Micro, Mediana y Pequeña Empresa (Conimipyme), celebraron esta semana el VIII Foro de Responsabilidad Social Empresarial y la II Feria Nacional de Responsabilidad Social Empresarial, que transcurrió bajo el lema “Alianzas Responsables, Sociedades Sustentables”.
Al mismo tiempo que los empresarios de Nicaragua hablaban de su responsabilidad social en el evento promovido por la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (Unirse), en Rosario, Argentina, el economista argentino asesor de la ONU, Bernardo Kliksberg, quien es uno de los grandes animadores de la responsabilidad social empresarial a nivel internacional, precisaba los cinco pasos que deben dar los empresarios para cumplir su responsabilidad con la sociedad.
Estos pasos son: Uno, tratar bien al propio personal; dos, dar buen trato a los consumidores, produciendo productos responsables y de buena calidad; tres, cuidar el medio ambiente; cuatro, rendir cuentas; y cinco, ayudar a las políticas públicas frente a los grandes problemas sociales.
La responsabilidad social empresarial no es algo nuevo. Desde antes de que se creara esa definición del compromiso de los empresarios con la sociedad, ellos la venían cumpliendo de distintas maneras aunque en forma espontánea. Sin embargo en los últimos tiempos la responsabilidad social empresarial se ha articulado y ha adquirido el carácter de movimiento internacional.
La responsabilidad social empresarial ha sido cuestionada tanto desde la izquierda como desde la derecha. Los izquierdistas aseguran que es hipocresía burguesa y demagogia empresarial, mientras que desde la derecha se dice que los empresarios deben dedicarse únicamente a hacer negocios, porque tal es su misión, y dejar las cuestiones sociales para las políticas públicas. Milton Friedman, paladín del liberalismo económico y Premio Nobel de Economía en 1976, según Wikipedia sostenía que “la única responsabilidad social de la empresa debe ser la generación de ganancias en favor de sus dueños, accionistas y trabajadores, en un marco de competencia libre y abierta. Si la empresa sacrificase ganancias en nombre de la responsabilidad social —piensa Friedman— sería menos atractiva para inversionistas, trabajadores y consumidores, y a la larga perecería frente a los competidores”.
Sin embargo, de acuerdo con el criterio empresarial moderno una cosa no excluye a la otra. Los empresarios pueden ser responsables socialmente y practicar los pasos indicados por Kliksberg, sin ser por eso ni hipócritas ni demagogos, pero sin renunciar tampoco a su misión esencial que es generar ganancias para su propio beneficio y al mismo tiempo para el aprovechamiento de toda la sociedad, como es y ha sido siempre en la realidad.
Además, hacen muy bien los empresarios quitándole pretextos a quienes atizan el odio y la lucha de clases y ofrecen paraísos de igualdad social que derivan en infiernos de mayor explotación y sin libertades de ninguna clase.
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