El proceso electoral municipal ha puesto de moda esto del Caballo de Troya, que se refiere a la capacidad del enemigo de penetrar mediante ardides en las entrañas del adversario para derrotarlo. Por supuesto que la estratagema se aplica según se ubique a la fuerza contraria, de manera que un día podes estar dentro del caballo para ganar y otro ser la víctima del engaño y así sucesivamente podes cambiar de ángulo según convenga a tus intereses.
De ahí que esto del Caballo de Troya puede perjudicar o beneficiar según el lado del río en que esté la víctima. Esto está en boga a raíz de la decisión de la UDC de participar en las elecciones municipales renunciando a la alianza con el partido de gobierno. ¿Esto es un compadre hablado con el orteguismo o es una decisión genuina de este partido para labrarse su propio espacio político?
Sus detractores argumentan que como el Caballo de Troya son enviados por el orteguismo para hacer un remedo de oposición o por último llenar el vacío político de esta en el proceso electoral y dar así la sensación de “participación ciudadana” algo útil para el consumo de la comunidad internacional.
Pero en la otra acera cabe preguntarse si no están actuando como Caballo de Troya del danielismo quienes propugnan por la suspensión de las elecciones y así reelegir sin elegir a una gran cantidad de alcaldes corruptos que son cuestionados hasta por sus propios compañeros de partido.
Menudo volado le estarían haciendo al orteguismo porque sin disparar un solo tiro le permitirían el manejo perpetuo de las alcaldías porque después de esta suspensión, si prospera, cualquier argumento se puede aducir para seguirlas postergando hasta llegar al 2013 donde el orteguismo con el cuchillo y el tenedor en la mano no dudará en engullirse ese platillo reeleccionario for ever.
La misma oposición con su incapacidad de unirse actúa como Caballo de Troya del orteguismo porque a nadie le conviene más la dispersión opositora que al frentismo. También actúan como Caballo de Troya quienes aparentando ser opositores mantienen debajo de la mesa contacto directo con el oficialismo a espaldas de sus socios políticos y económicos. De igual forma la oposición al no designar candidatos en Managua no estará haciendo de Caballo de Troya del frentismo para no hacerle sombra en este episodio y que el frente se sirva con la cuchara grande.
¿Por qué no aceptaron en su momento elegir dos o tres magistrados al Consejo Supremo Electoral (CSE) que hubieran actuado como Caballo de Troya de la oposición dentro de ese poder del Estado y hacerle la vida imposible al impoluto presidente del CSE? Estos magistrados pudieran estar cuestionando las barbaridades de Roberto Rivas y compañía, y ayudando a la causa opositora, abriendo espacio a fiscales, hurgando las entrañas de ese filón que significa el CSE, siguiendo y eliminando la ruta del fraude, pero no, la oposición está más cómoda en sección de quejas.
Si iban en serio ¿por qué no profundizaron el ofrecimiento a Jarquín para ser candidato por la Alianza PLI a la Alcaldía de Managua? Esa jugada pudiera haber trastocado al frentismo, un Caballo de Troya pero al revés. La batalla electoral por la capital hubiera permitido un reacomodo de fuerzas importantes y hubiera estimulado una movilización de votantes y de fiscales que hoy lamentablemente abonan la abstención electoral que favorece al danielismo. ¡Qué Troya con tantos equinos sueltos!
El autor es dirigente histórico socialcristiano.
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