AFP
El mismo día que la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) instó a Estados Unidos (EE.UU.) suspender su producción de etanol a base de maíz, se informó que ese país tendrá la cosecha más baja de maíz en los últimos seis años.
El Departamento de Agricultura proyectó para este año una producción de 276.9 millones de toneladas de maíz. Se trata de un 13 por ciento inferior a la del año pasado debido a la sequía que afecta al país, la peor en más de 50 años.
Sin embargo el director general de la FAO, José Graziano da Silva, instó a EE.UU. a suspender su producción de etanol a base de maíz para evitar una crisis alimentaria mundial. “Una suspensión inmediata y temporal de la legislación estadounidense”, que destina cuotas de las cosechas de maíz a la producción del biocarburante, “daría cierto alivio al mercado y permitiría destinar más granos a la alimentación humana y animal”, destacó.
La sequía que afecta a EE.UU. al impactar las cosechas provocó fuertes tensiones en los mercados de los commodities agrícolas. Un informe de la FAO refleja que los precios de los alimentos subieron seis por ciento en julio con relación a junio, poniendo fin a tres meses consecutivos de bajas. Los precios altos “penalizan a las poblaciones pobres de numerosos países que dependen del mercado mundial para importar sus alimentos”, reconoció Abdolreza Abbassian, economista de la FAO.
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