Sequía en sector agrícola
En Estados Unidos el gobierno federal acaba de declarar sin titubeos zona de desastre las áreas maiceras afectadas por la peor sequía que ha enfrentado ese país, en los últimos 50 años. Caso contrario, importantes funcionarios de nuestro gobierno se empecinan en tratarnos de mostrar una realidad muy diferente de la que estamos viviendo en el campo, especialmente en algunos municipios del norte y occidente del país.
Un gobierno sensible a las necesidades de sus productores debería estar ya tomando medidas para amortiguar el fuerte impacto que esta sequía puede tener a futuro en la productividad de los cultivos y en la disponibilidad de alimentos. Ni siquiera han brindado información sobre los daños ocasionados en los cultivos de primera o de las áreas que se han dejado de sembrar por la escasez de lluvias.
Mucho menos que sepamos cuáles son los planes de contingencia para enfrentar en el corto plazo la crisis alimentaria y financiera que se pueda derivar por la cesación de pagos de los préstamos contraídos con la banca privada, en caso que la sequía se prolongue. Los invito a que salgan de sus oficinas con aire acondicionado y vengan a constatar in situ la dura realidad que estamos viviendo en el campo.
En el mediano y largo plazo debemos comenzar a trabajar ya como nación en un plan de modernización del sector agrícola, con políticas sectoriales e iniciativas de ley que nos hagan menos vulnerables a los fenómenos naturales. Entre estas quiero mencionar tres que me parecen claves: 1) aumentar el área de irrigación facilitando el acceso de los productores a sistemas de riego; 2) consensuar un marco legal para hacer funcionar el seguro agrícola en nuestro país; e 3) incentivar planes de reforestación en nuestras fincas. Esto sin menoscabo de la promoción de tecnologías conservacionistas como la silvopastoril, la rotación de cultivos, la incorporación de abonos verdes, el uso del barbecho y otras prácticas que nos ayuden a hacer un uso más eficiente de la tierra y el agua.
Arnoldo Toruño C.
Democracia, cultura de paz
La promoción de la democracia como una excelente cultura de paz no debería significar una simple declaración ocasional, es una constante que en el tiempo se va desarrollando, transformando para el bienestar y a favor de la paz y no de la guerra. La democracia está viva no hay que matarla por celo profesional politiquero, porque algunos políticos nicaragüenses están inconformes porque por ahora no tienen el poder político, y etc., deberían comprender quién manda, ordena es el pueblo, quien debe estar en el poder. Ningún gobierno ha quedado bien con las clases políticas del momento, ni con nadie, aunque se hagan bien o no las cosas, somos inconformistas
El camino de la guerra no es conveniente, el de la paz sí. La sensatez, comprensión y el libre entendimiento, avenimiento entre las clases políticas, gobierno, pueblo, comunidad cooperante, capital inversionista nacional y extranjero, asociaciones civiles políticas y democráticas, es lo ideal para el futuro desarrollo del país. Hay que arar para el camino hacia la democracia.
Con la democracia y la buena voluntad de los arquitectos referidos perfectamente se puede contribuir a fortalecer lo que existe de democracia en Nicaragua como legítima alternativa para recomponer la democratización y la función del Estado, sus instituciones, la sociedad, a partir de esta realidad presuntamente se podría lograr aún más un estupendo cambio democrático. No hay que dejar morir la democracia existente, que recoge sus propios valores.
La democracia, no solamente se practica en el campo político o institucional, hay que llevarla a los medios de comunicación, al pueblo, a las instituciones, como cultura de paz, para que haya democracia para todos y no solo para unos cuantos como reafirmación de libertad, pluralidad social, de justicia, valores todos, como una evidente reivindicación para todos.
Considero que no es oportuno ni conveniente, ni ahora ni después, que las “clases políticas” prosigan con sus “razones” manipulando a diario crisis de crisis, así nunca avanzamos en nuestra construcción política, social, económica y democrática de futuro. Mejor colaboren en hacer democracia desde el gobierno que esté de turno, y de los que vengan. La democracia y Nicaragua son de todos.
No hay que estar debatiéndose en trifulcas politiqueras, no conlleva a nada sano, solo al desprestigio y al derrumbe económico, social y político del país, en ese sentido, el mundo cooperante, prestamistas internacionales, y etc., verían con otros ojos a nuestro país.
Estos saben que por ciertas políticas equivocadas, de desprestigio y de enojo politiquero, hay conflictos de todo tipo, y, que el poder es uno solo, no son dos y que hay que esperar que finalice el mandato del que esté de turno para ver si el pueblo decide por quién votar, así de sencillo, a la fuerza no creo que puedan resolver las alternativas al conflicto.
Bayardo Quinto Núñez
Obesidad y cáncer
En las sociedades occidentales, el número de personas con sobrepeso y obesidad ha aumentado en los últimos años, y se proyecta que seguirá en ascenso. Es posible que en los próximos años el exceso de peso sea el factor relacionado con el estilo de vida asociado con mayor frecuencia con la aparición de tumores.
En 2007, en un informe de la World Cancer Research Fund, se concluyó que el exceso de peso se asociaría con un riesgo mayor de adenocarcinoma de esófago, cáncer de páncreas, cáncer colo-rectal, de mama en la posmenopausia, de endometrio y de riñón, y también que existe una relación probable con el cáncer de vesícula biliar. Sin embargo, no se ha estudiado si el exceso de peso se vincula con una mayor incidencia de tumores menos frecuentes, si el sexo influye sobre el riesgo y si el riesgo es similar en poblaciones diferentes.
En las mujeres, a diferencia de lo que ocurre en los hombres, la obesidad se asocia con el aumento de la concentración de testosterona, lo que podría explicar algunas diferencias que se observan entre los dos sexos respecto de la relación del exceso de peso con el riesgo de cáncer.
Recuerda la fórmula: Alimentación Inteligente, Ejercicio Metódico y Estabilidad Emocional.
Doctor Miguel Barbosa Rivas, Medicina de la Educación Física y Nutrición Deportiva
La tortura de cada día
Lo siguiente es un singular menú que le hará sentir un buen disgusto y llegar a su centro de trabajo totalmente estresado: 1) De entrada, reciba un maltrato de un individuo regordete y mal encarado. 2) Sienta que viaja en un bólido que se desplaza a toda velocidad en competencia con otro vehículo similar, poniendo en peligro su vida y la de otras personas. 3) Reciba un empujón o sienta que pasaron encima de usted sin escuchar siquiera un “disculpe” o “con su permiso”. 4) Escuche música que no es de su agrado, a todo volumen. 5) Sienta que alguien bosteza con toda la boca abierta enfrente de su cara o estornuda con todas las ganas sobre su cabeza, si va sentado. 6) Sienta que los zapatos sucios de un niño que va chineado se los restregan ensuciándole su ropa. 7) Quede en medio de dos personas que se saludan eufóricamente y empiecen a conversar a gritos. 8) Sienta que una cáscara de banano lanzada por una ventana pasó encima de sus hombros. etc.
Es casi seguro que una buena parte de la población experimenta algún componente de este menú, todos los días, al abordar cualquier bus y de cualquier ruta para dirigirse especialmente a su trabajo Un viaje que debería ser placentero, se convierte en la tortura de cada día, y la pregunta es: ¿Hasta cuándo seguiremos soportando estos vejámenes?… Mientras mantengamos una postura de indiferencia ante los atropellos y no reaccionemos sobre las consecuencias de la pésima educación de otros.
Miguel Altamirano
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