Cirilo Antonio Otero

Recuerdos nefastos o bellos

Recientemente falleció en un accidente automovilístico Oswaldo Payá, cubano, amigo de la democracia, buscador de la libertad, creyente de la solidaridad humana, hermano en Cristo Jesús. Estoy seguro, que la muerte de Payá es el despertar de muchas personas en el mundo, en el Caribe en general y en Cuba en particular.

El Movimiento Cristiano de Liberación está de duelo por la muerte de uno de sus fundadores, de su impulsor clave. Payá es una víctima más de la incapacidad humana para comprender que somos diferentes y que debemos vivir y convivir juntos en la diversidad. Con la muerte de Oswaldo a ochocientos kilómetros de La Habana, se ha juntado en mi pensamiento los hechos perversos de agresión en contra de un grupo de jóvenes pertenecientes al Frente Amplio de Oposición (FAO) recientemente en Nicaragua.

Ciertamente el siglo XXl llega, pero, pareciera que el pensamiento humano está en siglo X, las acciones humanas, las actitudes políticas, y las decisiones de quienes ostentan el poder político no se coinciden con los resultados de la vida, de la experiencia humana, las lecciones que muestra el ciclo de vida, no las hemos aprendido, no las hemos leído, pareciera, notamos que no vemos más allá de nuestras miserias personales y grupales.

Creo que con la muerte de Oswaldo Payá y la agresión a los jóvenes del FAO, en Nicaragua y en Cuba, ambos aun sin responsabilizar a sus ejecutores y decisores, deberíamos los seres humanos reflexionar de manera responsable y humana verdaderamente. Ya es hora de cambiar nuestras tontas actitudes de querer moldear y manipular las visiones humanas, el pensamiento político, las ideas religiosas, las opciones diferentes. Todos podemos convivir siendo como somos, no seamos torpes, el planeta tiene suficiente espacio para vivir en paz, con derechos y felicidad.

Nos preguntamos, ¿por qué una persona debe ser la única que decida lo que cada quien desea pensar? ¿Por qué una persona debe ser la única que oriente dónde y cuándo deben ir, trabajar, hacer o recrearse los demás?

Deseo utilizar las últimas líneas que me permite el rotativo, para sensibilizar y animar a quienes piensan y trabajan diariamente haciendo el mal, negando el derecho al trabajo de otros, haciendo listas de nombre de personas excluidas, rechazadas, sin derechos civiles, laborales, alimentarios, programáticos, y humanos, por el solo hecho de no pensar como los poderosos lo desean. Hermanos y hermanas, la vida es corta, nada nos llevamos cuando morimos, solamente quedan en la conciencia social los recuerdos nefastos o bellos de las acciones que desarrollamos durante nuestra breve existencia por este mundo. No debemos ni podemos moldear la vida de los demás, eso es una aberración humana.

Vivamos en tranquilidad, con felicidad, con respeto a los demás, con solidaridad, con amor, pero, de verdad, no como un discurso, ni una diatriba, vivamos la felicidad de dejar vivir a los demás como cada quien quiere, y vivir nuestra vida como cada uno de nosotros y nosotras lo deseamos. La vida es corta.  

El autor es sociólogo e Investigador Social

COMENTARIOS

  1. Klaveyina
    Hace 14 años

    Cirilo como poeta que eres profesor y gramaturgo
    Desde la ciudad de Leon tierra del ronco nun~es
    Te emocionastes bastante
    Un aplauso !

  2. Andrew Herrera-Meza
    Hace 14 años

    Buen reportaje, me gusta la parte que dice que no todos somos iguales, que somos DIFERENTES, es cierto como humanos se nos quiere obligar a ser lo que no somos, yo y mi familia hemos sido ANTISANDINISTAS por generaciones, y por eso nos reprimieron, nos asesinaron, nos robaron, no nos dejaron estudiar en las universidades (yo queria ser medico), el derecho a los jovenes se nos negó en los 80s, donde ni trabajar podias sino tenias un aval del SMO o de los CDS, una generacion perdida

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