Por Auxiliadora Rosales
Fotos:URIEL MOLINA
Quien ve a Mariú Lacayo no puede dejar de percibir ese “aire de elegancia” que ella transmite. Es una de esas mujeres que parece transpirar glamour y alegría por la vida. Siempre tiene una encantadora sonrisa dibujada en sus labios y un consejo a tono con los estilos y las tendencias para quienes visitan su boutique Ponte Vecchio.
Desde hace cinco años el nombre de Mariú Lacayo es un referente en el mundo de la moda y la asesoría de imagen en el país, un mundo al que llegó por casualidad pero que albergó desde su niñez. Aunque para muchos este mundo es irrelevante, para otros es de gran importancia porque saben que las personas siempre están expuestas al público donde quiera que vayan y que la primera impresión nunca se olvida.
Graduada en Estados Unidos en el campo de la hotelería y turismo, con especialidad en alimentos y bebidas, después de cuatro años de ejercer su carrera en ese país decidió retornar a Nicaragua para estar al lado de su familia.
“Yo nací en Estados Unidos, pero solo nací. Mi padre es nicaragüense y mi madre es nicaragüense-española, y yo me siento cien por ciento nicaragüense. Estuve en los Estados hasta los tres años, luego emigramos a Honduras, después regresamos a Nicaragua y solo volví a Estados Unidos a estudiar. Me siento dichosa y doy gracias a Dios por haber regresado, ya que conozco a mucha gente que desea hacerlo y no ha podido”.
Mariú confiesa que siempre quiso estudiar actuación, pero solo logró estar un año estudiando periodismo televisivo. Luego optó por hotelería y turismo, pues según ella “miraba un gran potencial para desarrollar en Nicaragua”.
Una vez aquí, realizó varios viajes a México, donde tuvo un encuentro con la moda y la asesoría de imagen.
“Siempre me encantó la moda y lucir bien. Era como una espinita que llevaba clavada, pero estaba el tabú que si no lo estudias no puedes dedicarte a ello, por lo que decidí hacer estudios en esta vocación que me acompaña desde mi niñez, cuando en Honduras mi madre se dedicó por un tiempo al diseño de modas”.
El estilo
Para la asesora de imagen, “la mujer es un ser bello, por lo que no hay mujer fea, sino mal arreglada. Es ahí donde entra el diseño de imagen, que consiste en sacarle provecho a las diferentes cualidades que tiene la persona, sacarle provecho a tu tipo de cuerpo, respetando la personalidad para dar paso al estilo de una mujer”.
Mariú asegura que el verdadero estilo de una mujer consiste en sentirse bien con la ropa y consigo misma. “Por eso, yo no siento que esté vistiendo barbie o jugando a las muñecas, sino trabajando con los sentimientos y el intelecto de las personas”.

La asesora asegura que la imagen que presentes a los demás revela tu interior. “Es algo integral que está compuesto por la vestimenta, el maquillaje, el cabello, los accesorios y el calzado. También incluye la personalidad, la postura y hasta la higiene”, comenta.
El estilo de Mariú levanta admiración de todo aquel que la ve. Es una combinación de moda clásica y juvenil, absolutamente cómoda y perfecta para cada ocasión. Su cabello suelto y largo y su maquillaje dan una apariencia natural y fresca y son su combinación perfecta.
“Mi estilo de vestir navega entre dos: el bohemio y los estampados de animales. Me encanta todo lo que es tribal, lo que tiene un toque étnico, también me gusta lo urbano y rockero. Me encanta vestirme de negro, porque creo que es el color de la elegancia. Me visto con lo que me va bien, sin importar si es de marca, de diseñador o si me costó cinco dólares. Lo que me gusta y me va bien, eso es lo que me pongo”.
Para Mariú, los excesos no garantizan nada, “el secreto está en que la prenda te quede bien y no necesitas que cueste millones”, aconseja.
Vistiendo presentadoras
Mariú Lacayo ha trabajado con varios artistas nacionales y ha vestido a casi todas las presentadoras de televisión del país.
“Se me ha dado esa oportunidad, pero tengo la dicha de seguir con Cristyana Somarriba, de Evas Urbanas. Me encanta trabajar con ella porque tengo a un icono y hemos hecho una mancuerna muy buena. Ella es una mujer que tiene una personalidad interesante, muy fuerte. Eso para mí ha sido un reto. Y como ella misma dice, la he logrado sacar de los blue jeans y me encanta”.
De acuerdo con la experta, hay una pieza básica que no puede faltar en el guardarropa de una mujer: la seguridad en ella misma, ya que refuerza todo, y la personalidad reforzada va a hacer que todo lo que la mujer se ponga se vea mejor.
La moda en Nicaragua
A criterio de Mariú, la moda en Nicaragua crece a pasos agigantados debido a las influencias. “La gente ahora tiene más interés por verse bien, por saber más de la moda. Por eso, mi meta es sacar adelante la moda del país a nivel internacional, que la gente aprenda a amar la moda y que los diseñadores avancen y se vean en el exterior”.

En ese sentido, Ponte Vecchio da sus primeros pasos al convertirse en la única boutique nacional que apoya el talento nicaragüense promoviendo el trabajo de diseñadores como Shantall Lacayo, Norma Gómez, y dos diseñadoras de joyería en plata y piedras preciosas: Georgina Vargas y Karla Castillo.
En su trayectoria, Mariú ha logrado organizar impresionantes pasarelas a beneficio de Operación Sonrisa (organismo que apoya como voluntaria desde la edad de 14 años), así como el evento Nicaragua por Joseph.

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