¡A reír!

Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice: -“Abuelita, que ojos tan grandes tú tienes”...

Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:

—“Abuelita, que ojos tan grandes tú tienes”.

Y la abuelita dice:

—“Es para verte mejor”.

Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:

— “Abuelita, qué orejas tan grandes tú tienes”.

Y la abuelita dice:

— “Es para escucharte mejor”.

Caperucita vuelve a insistir:

— “Abuelita, qué nariz tan grande tú tienes”.

Y la abuelita le dice:

— “Es para olerte mejor”.

— “Abuelita qué boca tan grande tú tienes”.

Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:

— “¿A qué viniste, a visitarme o a criticarme?”

—Había una vez…

—Pero ya no hay.

En su viaje a Nueva York, Manolo compró una televisión para llevárselo a su familia.

—“¿Es que no hay televisores en su país?”. Preguntó alguien.

—“Claro que los hay, pero los programas de aquí me gustan mucho más”.

Aquí Entre Nos

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí