Por la dignidad de la profesión docente

Rosa María Vivas Moncada

Recientemente el Foro Eduquemos y CIAES —con el apoyo del Preal— realizaron un foro internacional sobre los desafíos de la profesión docente en América Latina y el Caribe como el principal actor en la mejora de la calidad educativa.

La discusión posterior a las interesantes conferencias de los invitados que contaron sobre las experiencias de países como Chile, Costa Rica y Brasil, se enfocó en que es preciso seguir reflexionando para encontrar los nudos problemáticos, el replanteamiento de estrategias que implican inversiones importantes de esfuerzos para fortalecer la formación inicial de los docentes.

El caso de los docentes nicaragüenses no difiere de los de la región latinoamericana con respecto al rango de edades, género y años de experiencias en el subsistema en que laboran… pero hasta aquí las similitudes, mas no así en el tema de los salarios. Hasta el 2011 se encontraban dentro del sistema educativo 44,631 maestros que con un salario promedio de 156.75 dólares y con un bono adicional —un esfuerzo importante del Gobierno desde el 2010— no alcanza a cubrir la canasta básica que oscila entre los 9,265 a 12,000 córdobas, por lo que tienen que trabajar hasta dos o tres turnos para poder reunir los ingresos necesarios y satisfacer las necesidades del día a día, viviendo para un trabajo subvalorado, educando a nuestros hijos y limitando su tiempo con los propios.

Aún así y conociendo de esta y otras limitantes, la carrera magisterial continúa siendo en el imaginario colectivo muy vilipendiada… acusándole de todos los males, problemas y rezagos del sistema educativo cuando este es también un problema sistémico que involucra a otros actores como la familia, las comunidades y los gobiernos. Hemos dejado reposar sobre los hombros de nuestros profesores una gran responsabilidad y una monumental tarea con el mínimo de condiciones para su cumplimiento.

Mientras no existan reformas en políticas públicas enfocadas al reconocimiento del magisterio como una carrera de prestigio complementadas con un programa de incentivos económicos y sociales para que esta sea una opción para una generación de jóvenes con gran potencial y talentos, difícilmente se logrará una transformación profunda del sistema educativo.

La calidad del aprendizaje de los estudiantes está íntimamente vinculada a la calidad de la enseñanza de los docentes. Para concluir comparto una cita del doctor Rafael Lucio Gil, experto en educación de Ideuca, que a mi criterio y con la misticidad que esto implica resume el sentido de este artículo: “…

En nuestro país debemos, y es necesario, resignificar, resituar y reencantar la profesión docente…”.

La autora es Directora Ejecutiva del Foro Eduquemos.

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COMENTARIOS

  1. Doug M
    Hace 14 años

    Plenamente de acuerdo Rossi, los maestros a nivel de Primaria y Secundaria deberian ganar al menos 3 veces mas de lo que actualmente devengan, miseros C$e4,000 por mes! El sueldo mensual es uno de los principales incentivos de la carrera, asi como mantener la dignidad personal de los que trabajan en Educacion. Pero, tu voz es una voz en el desierto, en este oasis de socialismo, cristianismo y solidaridad!

  2. dama que observa
    Hace 14 años

    Aclaro que concuerdo con la dama autora sin embargo, casualmente esta semana en el diario alguien se jactó de que obviamente los maestros estaban «bien» puesto que nunca hacen paros ni huelgas, etc. Bien reza el dicho que el que no llora no mama; si les apreta el zapato, porque se quedan callados?

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