Delwing Cruz/Vida
La adolescencia es una etapa de la vida marcada por importantes cambios emocionales, sociales y fisiológicos. Sobre estos últimos la alimentación cobra una especial importancia debido a que los requerimientos nutricionales para hacer frente a estos cambios son muy elevados y es necesario asegurar un adecuado aporte de energía y nutrientes para evitar situaciones carenciales que puedan ocasionar alteraciones y trastornos de la salud.
Se debe hacer frente a la alimentación del adolescente conociendo los requerimientos nutricionales, sabiendo elegir los alimentos que garantizan una dieta suficiente en energía y nutrientes, organizando y estructurando las comidas a lo largo del día. Es importante conocer aquellas situaciones que pueden afectar a los adolescentes y en las que se debe llevar a cabo alguna modificación de la dieta, señaló la doctora Maria Luz André, médico nutricionista y especialista en Medicina Estética y Homeopatía
En nuestra sociedad, la educación tiende a modelar nuestro cuerpo y ajustarlo a las exigencias y normativas del entorno en que vivimos, adquiriendo el cuerpo una función muy relevante como mediador cultural. Las últimas décadas se han caracterizado por un culto total al cuerpo.
Es en este marco donde han surgido unas de las patologías más devastadoras que afectan a mujeres y hombres adolescentes y adultos jóvenes, como son los trastornos de la conducta alimenticia, de los que la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son los tipos principales. Sin embargo son muchas las patologías que tienen en común esta alteración en la alimentación que se presenta especialmente en países industrializados.
a) Fatorexia
La principal característica de esta es que las personas que la padecen tienen un gran exceso de peso y no logran advertirlo, sino que por el contrario, se ven delgadas y saludables, no lo perciben como un problema para su salud, aun cuando su entorno se los manifieste, y cuando por algún motivo llegan a la consulta médica y se les habla de realizar una dieta para bajar de peso, se ofenden o le quitan importancia a las recomendaciones médicas.Sara Bird es una británica que padeció este trastorno y escribió un libro llamado Fatorexia: ¿What do you see when you look in the mirror?, en el que describe la fatorexia, lo define como un trastorno alimenticio de características inversas a la anorexia.
b) Bulimia nerviosa
Cuadro caracterizado por compulsión a ingerir grandes cantidades de alimento en un corto periodo, acompañado de purgas y como una variante de la anorexia nerviosa. El comportamiento bulímico se caracteriza por episodios de ingesta incontrolada de gran cantidad de alimentos y conductas compensatorias para eliminar la ansiedad y culpa posterior.Estos pacientes se suelen diferenciar de los anoréxicos porque no están delgados, generalmente tienen un peso normal o sobrepeso. La obesidad o sobrepeso previo al trastorno suele ser lo que lleva a la persona a iniciar una dieta, que normalmente no puede seguir, dando lugar a la ingestión compulsiva de alimentos.
c) Vigorexia
El término es relativamente reciente, fue acuñado por el psiquiatra Harrison G. Pope y lo utilizó para designar una muestra de sujetos que se caracterizan por una obsesión con la musculatura que les impedía verse como eran realmente, sintiéndose débiles, enclenques y carentes de atractivo físico. Se caracteriza por una alteración de la imagen corporal, por la cual las personas se creen más débiles y pesadas de lo que son. Se trata de una preocupación excesiva de la propia musculatura por lo que pasan horas realizando ejercicio (más de 3-4 horas/día se considera excesivo), y abandonan sus obligaciones.
d) Ortorexia
En EE. UU. nace un nuevo trastorno de la conducta alimenticia denominado Ortorexia. Se trata de una obsesión por comer únicamente alimentos que se consideran sanos, rechazando las grasas, carnes, alimentos con pesticidas, etc. El rechazo de estos alimentos les lleva a evitar comer en casas de familiares o amigos donde se los pueden ofrecer. La alimentación se convierte en una preocupación recurrente, pasando gran parte de su tiempo pensando en ello y sintiéndose culpables si se saltan la dieta.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B