Julio Portocarrero Arancibia
Diego Valle es un chavalo que aprovecha cada segundo que le da la vida. Entre sus estudios, prácticas profesionales y demás actividades, se destaca como un líder ejemplar. ¡Conocelo!
¿Por qué decidiste estudiar odontología?
Pues antes de concluir mi carrera me hicieron tres exámenes psicométricos y resulta que los tres concluyeron que podía estudiar cualquier carrera. Por una parte fue un poco desilusionante porque pensé que me iban a dar una idea sobre qué podía estudiar, pero como mi papá es médico oftalmólogo, decidí meterme en una rama de la medicina.
¿Y qué tal tu ingreso a la Universidad Católica (Unica)?
En cuanto entré dije: “no voy a resaltar, voy a mantener un perfil bajo”, pero no fue así, porque al entrar al tercer día cuando hicieron las elecciones de presidente de sección, pusieron a tres candidatos, pero estos mismos dijeron que para qué iban a hacer elecciones, “pongan a Diego dijeron”. Y así fue, y desde entonces me prometí hacer todo muy bien.
¿Cuál es la experiencia que más recordás en esa etapa?
Recuerdo que en una clase de química íbamos todos muy mal. Entonces decidí prestar una sección y junto a una compañera impartimos una clase de cuatro horas, y al final todos salimos bien en el examen parcial.
¿Qué es lo que más te gusta de la odontología?
Podés desempeñarte dentro de cualquier rama, podés ser odontólogo privado, trabajar en un hospital, ser tu propio jefe, especializarte en diferentes ramas y desempeñar cargos administrativos.
¿Qué experiencia te ha marcado en tu carrera que podás compartir con nosotros?
Una vez me tocó atender a un paciente, un señor de 80 años, yo le hice una limpieza dental que me tomó bastante tiempo, al final quedó muy limpio y cuando él se levantó me dijo: “muchas gracias, que Dios lo bendiga, Él se lo va a pagar”.
Esto fue algo que no me esperé para ese momento de la carrera: la satisfacción de ver una persona contenta por tu trabajo. Y ahora me encanta ver esa satisfacción, cuando veo que aparte de hacer un trabajo bien hecho, la persona sale contenta por el trabajo que le hiciste, ya sea que lo hagás de gratis o lo cobres.
Y ese servicio ¿lo ves cómo prácticas profesionales o trabajo social?
Pues es una combinación de ambas, pues adquirimos prácticas y también porque sabemos que estamos ayudando. Siempre que puedo estoy atendiendo, no pierdo ningún turno en la clínica.
¿Cuáles son los principales problemas que se presentan en Nicaragua?
Gingivitis (inflamación y sagrado en las encías), periodontitis (pérdida del soporte óseo del diente) y caries (destrucción de los tejidos del diente).
¿Qué pensás hacer cuando terminés tu carrera?
Pues tengo muchos caminos y todos son buenos, pero creo que lo más viable sería que trabaje un año en un centro de salud y me vaya a hacer una especialidad, y al regreso abra una clínica de forma individual o trabaje con mi papá.
Me gustaría especializarme en ortodoncia, aunque también me gusta endodoncia. A mí se me hace más fácil hacer una endodoncia que una calza.
Aparte de tus estudios ¿qué otras actividades hacés?
Soy miembro de la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados (Anasa), alumno ayudante de un profesor de primer año de odontología y además de ser presidente de sección, manejo el calendario de las actividades de la Universidad, pero aquellas que se refieran a mi facultad.
¿Qué les decís a los chavalos del “suple”?
Pues que un líder se destaca por servir a cada una de las personas que tiene a cargo, por analizarlos y saber cómo tratarlos, por tomarse el tiempo de hacer cosas.
Se destaca además por la eficiencia y por la determinación, que no solo se cierren en los protocolos que tiene a cumplir, sino que pongan en práctica las ideas que tengan.
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