Ramón H. Potosme
La diputada de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Silvia Gutiérrez, consideró que la demanda del movimiento de la diversidad sexual debe alentar un debate de fondo que permita revisar la Constitución y que las parejas del mismo sexo puedan optar al matrimonio o a la unión de hecho estable.
Según Gutiérrez, la discusión debe ir más allá del Código de la Familia y revisar los derechos y deberes que da la Carta Magna a los ciudadanos nicaragüenses. Por ello considera que se debe crear una Ley que busque el respeto al derecho de la diversidad sexual.
Pero la discusión se detuvo en el artículo 101 en lo referido a los bienes de la familia. La Bancada Democrática propuso que cuando en el acta de matrimonio no se haya establecido si es bajo separación de bienes o no, automáticamente se interprete como comunidad de bienes.
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“Deberíamos de revisar nuestra Constitución Política, porque Nicaragua es una Nicaragua diversa y entre los nicaragüenses hay ciudadanos con diferentes preferencias sexuales”, dijo Gutiérrez.
Al respecto el jurista Humberto Belli, exministro de Educación, considera que ello no debe prosperar porque el privilegio que da el Estado al matrimonio es para socializar a los niños. Según él, la unión entre parejas del mismo sexo no está destinada a procrear y es por ello que se debe ver con mucha delicadeza el interés superior de los niños.
La posibilidad del matrimonio, para Belli también implica el poder adoptar niños y es ahí donde se deben analizar las consecuencias para la formación síquica y la educación sexual.
“Esta demostrado que el desarrollo óptimo del niño requiere de un padre y una madre. Su maduración emocional y el desarrollo de su identidad sexual”, consideró Belli.
Adicionalmente señala que las parejas homosexuales, son sumamente inestables, promiscuas y tienen distintas patologías sexuales, así como sujetas a drogadicción y enfermedades.
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