Elízabeth Romero
Al final, el movimiento de la diversidad sexual no hizo efectiva la amenaza de revelar la supuesta lista de diputados y diputadas homosexuales y lesbianas, como advirtieron la semana pasada como una presión para que su posición sobre el Código de la Familia sea escuchada.
Sobre la anunciada lista, Ana Quirós, directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), consideró que es un tema político y que cada quien tiene su lista.
Y agregó: “Es un tema que cada quien debe manejar, cada uno, cada una se ha hecho una lista en su cabeza de cuáles son los diputados, cuáles son las diputadas que son doble moral, que no pagan las pensiones, que maltratan, que tienen dobles vidas y triples vidas y que cuando vienen y se sientan en sus curules quieren parecer como blancas palomas sin serlo”.
María Teresa Blandón, de La Corriente, reconoció que es un derecho de cada persona decidir cómo quiere vivir la sexualidad. “Sabemos que nadie tiene por qué amenazar a nadie por sus preferencias sexuales”, refirió Blandón.
Ambas asistieron a una marcha hasta el parlamento, promovida por organizaciones de la Diversidad Sexual. Mientras avanzaba el grupo, Aracely Quiroz, vendedora de frutas, reaccionó: “Eso no es bueno ante los ojos de Dios, por eso el hombre se hizo para la mujer y la mujer para el hombre; eso es pecado más bien andar haciendo eso”.
Ana Quirós y Blandón anunciaron que seguirán plantándose cada jueves frente a la Asamblea Nacional hasta que escuchen su posición y advirtieron que de aprobarse el Código de la Familia así como está recurrirán ante la Corte Suprema de Justicia por inconstitucionalidad.
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