Por Auxiliadora Rosales
Resulta interesante conocer que en una sociedad tan conservadora como la nuestra, donde hablar sobre las partes íntimas sigue siendo un tema tabú, las mujeres recurran a las cirugías íntimas para solucionar trastornos funcionales o estéticos de la región genital. Arturo Gómez Castillo, cirujano plástico y miembro de la Asociación Nicaragüense de Cirugía Plástica, afirma que este tipo de cirugías se practican en nuestro país mucho más de lo que nos imaginamos.
“Es la propia mujer la que busca la cirugía, ni siquiera son transferidas por sus ginecólogos. La mayoría de ellas vienen solas, en un porcentaje muy bajo vienen por recomendación de sus médicos. Este tipo de cirugías es un secreto entre la paciente y el cirujano”, revela el especialista.
Las mujeres llegan tímidas a la consulta con el cirujano plástico, le dan vuelta al asunto, para luego caer en que necesitan hacerse una cirugía íntima.
“Indudablemente que el pudor femenino prevalece y primero abordan el tema de manera sutil para luego hacerlo con franqueza”, informa el cirujano.
MÚLTIPLES CAUSAS
Son muchas las razones por las cuales las mujeres deciden someterse a este tipo de cirugías, entre ellas: defectos congénitos, accidentes, envejecimiento y múltiples partos que producen cambios y estiramientos en la zona vaginal.
¿El resultado que obtienen? “Las mujeres ven favorecida su vida sexual después de estas cirugías”, nos responde el cirujano plástico.
LAS MÁS COTIZADAS
La cirugía más frecuente que se realiza en el país es la asimetría de los labios menores, seguida por la reconstrucción del himen, remodelación del clítoris, pubis y de vagina.
“Los labios menores tienen como función principal amortiguar y prevenir la introducción de gérmenes hacia la vagina. A veces estos dos labios, que deberían ser asimétricos, crecen exageradamente por defectos de la naturaleza y hasta hay algunos que se salen de los labios mayores, provocando que estorbe en la higiene vaginal y hasta en las relaciones sexuales de la mujer”. He ahí que recurran a la cirugía de los labios menores, según explica el cirujano, quien añade que este inconveniente en la asimetría de los labios menores se presenta en mujeres jóvenes, que aun siendo revisadas por sus médicos no les dicen absolutamente nada y es hasta que ellas mismas descubren que eso no es normal que buscan ayuda profesional.
La asimetría de los labios menores se realiza con anestesia local. “Es una cirugía rápida y lo que se desea es darle forma a los labios, se cortan y se utilizan electrocuagulador, luego se suturan con un material absorbible para no tener que retirar puntos y no molestar al paciente”.
En el caso que los labios menores sean muy delgados o deprimidos se puede practicar la inyección de grasa.
RECONSTRUCCIÓN DE HIMEN
Como mencionamos, es la segunda más solicitada por un grupo de mujeres más jóvenes que oscilan entre los 20 y 30 años y en algunos casos extranjeras.
El médico explica que la reconstrucción del himen es una pequeña membrana que cierra la cavidad vaginal y que tiene un ligero agujero de forma triangular en el centro, que permite la descarga de la menstruación. Esta membrana se reconstruye con el mismo tejido de la paciente.
“Es una cirugía muy delicada. A veces se tiene que hacer con lupa para suturar de manera muy fina con material absorbible”, advierte el médico.
A este tipo de cirugías se someten las mujeres más jóvenes que han tenido alguna experiencia sexual, pero con el paso del tiempo se encuentran con hombres que pretenden ser el primero y florecen las connotaciones machistas. De igual manera, mujeres que han sido violadas y que cuentan con el apoyo de sus padres.
“Es interesante ver que estas mujeres se sienten bien emocionalmente aunque no se vayan a casar, porque de hecho vuelven a ser vírgenes otra vez. Se da una enorme mejoría en la autoestima”.
También está el caso de himen imperforado, cuando la mujer no tiene perforación en la membrana del himen y no puede evacuar la menstruación, provocándole dolores intensos. Casi siempre a la tercera menstruación se ven obligadas a buscar ayuda.
“Lo que se hace es un corte a nivel del himen. Esta cirugía se comparte con los ginecólogos”.
REMODELACIÓN DE CLÍTORIS
Hay mujeres que nacen con un clítoris muy exagerado, tanto que logran alcanzar el tamaño del dedo pulgar de un adulto.
Algunos especialistas piensan que esto podría ser una tendencia al hermafroditismo, pero si se comprueba que la mujer tiene su cavidad vaginal, útero, trompa y ovarios, lo mejor es hacerse la reducción del clítoris. Esto se hace conservando siempre los nervios, arterias y venas para que mantengan la sensibilidad”.
También se dan casos de mujeres con clítoris pequeños, pero en ese caso no se realiza ningún procedimiento, pues no representa ningún problema.
PUBIS EXUBERANTE
Esta cirugía es otra de las que se practica cuando es extremadamente grande.
“Las mujeres dicen que se sienten frentonas y les da vergüenza verse así. Lo que sucede es que el colchón graso de esa parte es extremadamente grueso. Es una grasa muy firme y fibrosa, por eso no se puede tratar con liposucción, sino con reducción”.
En el caso contrario, cuando el pubis es muy “seco” o delgado, se aumenta utilizando la técnica de la lipoinyección.
“Se toma grasa de algunas zonas del cuerpo, luego se somete a un proceso de centrifugación y se inyecta a veces hasta 100 cc de grasa”.
CIRUGÍA VAGINAL
Se denomina colporrafia a la reparación de la vagina que por muchos partos se ve holgada.
“La vagina pierde su tonicidad, y elasticidad en los músculos y ya no complace al hombre, ni a la mujer porque no hay roce de las
paredes de la vagina con el pene y ni las contracciones alcanzan a satisfacer a la pareja, por lo cual muchas se separan”.
La cirugía consiste en reconstruir el piso y el techo de la vagina y volver a poner los músculos en su sitio para que tenga suficiente tonicidad y así sea una vagina complaciente.
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