“Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala”, Albert Camus.
Hoy 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa proclamado en 1993, por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El objetivo de esta efeméride es conocer las violaciones a la libertad de prensa, la censura, las multas, las suspensiones y otros atropellos que se cometen en el mundo contra los medios así como los asesinatos, ataques, acoso, persecuciones, detenciones y discriminaciones contra periodistas, editores o directores.
Es un día según la ONU “para fomentar y desarrollar iniciativas en favor de la libertad de prensa, evaluar su situación en el mundo y recordar a los gobiernos la necesidad de respetarla así también profundizar la reflexión sobre el tema entre los profesionales de los medios de comunicación”.
Es una fecha también para apoyar a los medios que son objeto de ataques y restricciones y recordar a los periodistas que perdieron la vida en el ejercicio de su profesión.
Este año la ONU hizo énfasis en tres aspectos: la libertad de los medios como coadyuvante en la transformación de las sociedades, el difícil acceso a la información de calidad como una forma de socavar la libertad de los medios y los desafíos de estos en un nuevo contexto.
Nicaragua en su Constitución Política es uno de los pocos países que destina varios artículos en defensa y garantía de la libertad de expresión y la libertad de prensa quizás como un escudo porque en 191 años de vida independiente hemos tenidos 35 años de anarquía (posterior a la independencia), 20 años de intervención militar, 70 años de dictadura, incluyendo Zelaya, Somoza y la primera década sandinista sin incluir la que se gesta, convirtiéndose en hechos históricos nefastos para esta libertad y que la ponen continuamente en peligro.
El artículo 30 de nuestra Carta Magna garantiza expresamente la libertad de expresión; el 66, el derecho a la información veraz y que incluye buscar, recibir, y difundir informaciones e ideas, el 67 que califica este derecho como una responsabilidad social y la prohibición de la censura, y el 68 la prohibición de que los medios sean controlados por intereses extranjeros o monopolios, estableciendo la exoneración de impuestos, actividad que después arbitrariamente fue regulada por una ley común.
Este mismo artículo reitera la prohibición de la censura previa y fue el resultado de acciones, luchas, y hasta mártires en defensa de la libertad que hoy el periodismo nicaragüense disfruta.
Los hechos nos dicen que si bien es cierto estos principios se han mantenido inalterables en los últimos años, a pesar de los intentos de algunos gobiernos de socavarlos, persiste el peligro que tarde o temprano se deterioren ante el control estatal y partidario de los medios, el alineamiento ideológico y la discriminación económica para los pocos independientes que quedan, por lo cual esta fecha no debe pasar desapercibida para el periodismo nacional.
Los tres aspectos a los cuales dedica la ONU este año el Día de la Libertad de Prensa se están viendo severamente afectados en Nicaragua y solo mediante un periodismo unido, vigoroso, y valiente se podrá evitar que esta libertad se siga deteriorando ante la complacencia y hasta complicidad de importantes sectores que no valoran la verdadera dimensión de esta lucha.
El autor escritor y docente universitario.
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