Por Auxiliadora Rosales
¿En qué consiste tu trabajo en la fundación?
Mi trabajo no es complicado, lo que sí se necesita es tener bastante paciencia, amor, dedicación y entrega. Una de mis funciones es buscar empresas aliadas que se unan al trabajo de la Fundación 10. También preparo eventos y actividades para buscar fondos, grabo comerciales de las actividades de la fundación y de las diferentes empresas que están con nosotros. Esto incluye hacer el guión, ir a ver la locación y todo lo que implica una producción. A diario recibimos entre 25 y 30 personas que vienen a solicitar ayuda en sus problemas de salud. También grabo casos impactantes que publicamos en el noticiero.
¿Cómo fue el cambio de pasar de periodista del canal a directora de Fundación 10?
Inicié en Canal 10 realizando pasantías cuando todavía estaba en la universidad. Hace cinco años se formó la fundación y se dio la oportunidad de entrar como asistente, y desde hace tres años estoy al frente de la fundación, que ha sido un cambio muy positivo en mi vida.
¿Cuál es la mayor satisfacción en tu trabajo?
¡No tienes idea de cómo se siente mi corazón cuando hago algún reportaje! Ver las condiciones en las que se grabó por primera vez a la persona y cuando sale al aire es algo muy satisfactorio.
A finales del año pasado, el caso de una niña llamada Gaby me llegó hasta lo más profundo. Ella padece de artritis y necesitaba unas inyecciones que costaban más de 200 mil córdobas. Gracias a Dios se recaudó el dinero y le pudimos conseguir un descuento en un laboratorio. Este tipo de casos me motivan a seguir dando lo mejor de mí para ser un puente.
¿Cómo hace la fundación para obtener los fondos y dar respuesta a tantas necesidades?

La atención que se brinda a diario con exámenes, radiografías, ultrasonidos y consultas, la hacemos vía canje con las empresas. Canal 10 dona a Fundación 10 tiempo aire para así darle publicidad a sus empresas aliadas. También organizamos actividades para recaudar fondos.
Háblame de tu faceta como madre
Es lo más hermoso que me ha pasado en la vida. No hay palabras que describan lo maravilloso que es ser madre. Desde que nació, mi hija, se ha convertido en mi prioridad y en la de mi esposo. Ser madre me ha cambiado en un ciento por ciento. Cuando me ha tocado atender casos de niños o niñas pienso que tal vez podría ser mi hija y me pongo en el lugar de la madre. Ahora soy más consciente de que la vida es un regalo que Dios nos ha dado y que debemos cuidarla y vivir cada día como que fuera el último.
Ver en la versión impresa las paginas: 12