Gloria Picón Duarte
Después de que el congreso estadounidense confirmara a la experta en narcotráfico Phyllis Powers como embajadora para Nicaragua, exdiplomáticos ven el nombramiento como algo positivo pero difieren en cuanto a los temas de interés del Gobierno y congresistas de Estados Unidos.
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Víctor Hugo Tinoco, señala que la confirmación es positiva y que a su criterio la política de la embajadora va a estar encaminada a la falta de transparencia y al pasado fraude electoral, ya que su posición va a ser la misma que asuma el Departamento de Estado, que va a estar dictada por la administración del Congreso.
Recientemente las dos comisiones de Asuntos Exteriores tanto en la cámara baja como en la cámara alta han realizado fuertes críticas respecto a la falta de democracia en el país.
A criterio de Tinoco, si la Administración Obama no muestra interés en los temas de restablecer la democracia en Nicaragua, se verá forzado por el Congreso a tenerlo. “Si esa posición no la asume solo el comité se va conformando una política oficial, sin duda la Administración Obama puede buscar un tipo de acuerdo con el Congreso. Me parece que el consenso y acuerdo bipartidario va apuntar a insistir que se restablezca el camino de elecciones libres en Nicaragua como vía para solucionar los problemas, ese tema va a estar sobre el tapete inevitablemente”, señala Tinoco.
Sin embargo, el exembajador Mauricio Díaz manifestó que la estrategia de nombrar a una persona experta en narcotráfico es para fortalecer la estrategia común de Estados Unidos-Nicaragua en el combate del flagelo del narcotráfico.
“Aunque ella haya jurado hasta con los dedos de los pies que se iba a preocupar por la democracia de Nicaragua, me parece que ese es un tema que está en segundo plano en la Administración Obama y ella responde a los dictados del Departamento de Estado”, dijo Díaz.