Noel Amílcar Gallegos
La Iglesia católica de Nicaragua siempre ha insistido en que la solución a los problemas de nuestro país se debe buscar a través de un diálogo nacional. Así lo afirmó monseñor Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, ayer en la ciudad de Masaya.
“Sin dudas que los problemas de Nicaragua no son exclusivos del Estado o de un partido político, sino de todas las fuerzas vivas que de una u otra forma pueden y deben aportar lo mejor para el progreso y el desarrollo (del país), por lo tanto el diálogo político es positivo, pero el diálogo social es mucho más positivo, porque nos involucra a todos”, enfatizó Brenes, en el marco de una propuesta hacia la Iglesia católica, para que sea garante de las pláticas.
Dijo que para que la Iglesia sea garante del diálogo nacional, esto estaría en dependencia de lo que decida la Conferencia Episcopal, “Pero pienso que siempre estamos en la disponibilidad de servicio, pero también somos conscientes de que en la sociedad civil, económica, en el Estado y partidos políticos, hay gente bien preparada, y creo que con una capacidad de diálogo sincero pueden aportar lo mejor para el país”, continuó el alto prelado.
Al consultarle sobre si el tema de los funcionarios con cargos vencidos debe ser puesto en agenda dentro del diálogo, el jerarca remarcó que este asunto ya debió ser solucionado desde la Asamblea Nacional.
“Creo que eso (funcionarios de facto en diferentes poderes del Estado) no es cuestión de diálogo, es cuestión de cumplir la Constitución, y creo que en esto la Asamblea Nacional juega un papel importante, porque es quien tiene que elegir las propuestas (de nuevos funcionarios) de los partidos políticos, de la sociedad civil, como también del Estado”, acotó el líder religioso.
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