Miembros de la Alianza Partido Liberal Independiente negaron ayer que estén dispuestos a participar de un diálogo con el gobernante Frente Sandinista sin una agenda definida como se divulgó este semana.
El documento parte de que la descomposición institucional es el principal obstáculo para lograr el desarrollo de Nicaragua y exige su restablecimiento inmediato.
“El deterioro de la institucionalida no hace más que encaminar a Nicaragua en sentido exactamente contrario al discurso de igualdad y lucha contra la pobreza… Desafortunadamente hemos llegado a establecer ciudadanos de dos categorías: los que reparten y se comen el pastel y los que reciben solo las migajas”, advierte la Alianza PLI.
El documento también propone acciones para construir un sistema judicial que garantice la seguridad jurídica, elecciones libres y transparentes, una adecuada administración de los recursos públicos y la libertad de prensa.
La Alianza PLI propone que en el diálogo se involucre la sociedad civil, empresa privada, gremios de trabajadores, la Iglesia católica, iglesias evangélicas y organizaciones políticas.
Además, consideran que para materializar las propuestas de ese diálogo ciudadano, deberán convertirlas en leyes.
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Según el diputado Eliseo Núñez Morales, lo que ellos han dicho es que en la propuesta en la que aún trabajan, el FSLN podrá agregar otros puntos de agenda, pero no se trata de ninguna carta blanca, como se interpretó esta semana, tras las declaraciones que brindó el jefe de bancada Luis Callejas.
Para probar esa preparación, Núñez facilitó un documento en el que la Alianza PLI ya ha trazado algunos puntos principales.
Sin embargo, a las puertas de las vacaciones de Semana Santa, el FSLN aún no se pronuncia sobre una fecha para el diálogo del que la oposición tanto habla.
Ayer, los diputados oficialistas Edwin Castro y Alba Palacios se negaron a hablar del tema con LA PRENSA, pero según uno de sus aliados, el diputado de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Agustín Jarquín, si hay interés en un diálogo cuyas negociaciones cree que se dinamizarían tras la Semana Santa y se podrían extender hasta después de las elecciones municipales de noviembre.
Según el diputado aliado, en una primera etapa del diálogo la prioridad sería la elección del relevo de los funcionarios públicos cuyos cargos vencieron hace más de dos años en algunos de los casos. Y luego, cree, se encargaría del resto de demandas, pues a su juicio esta negociación es “conveniente y necesaria”.


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