Lucía Navas
Antenor Rosales Bolaños, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN) y del consejo directivo de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), sostiene que las recientes políticas adoptadas para el Sistema Financiero Nacional responden a la evolución de los estándares internacionales exigidos ante la amenaza de la crisis financiera internacional.
En esta entrevista con LA PRENSA, Rosales defiende la supervisión que ejercen sobre la banca y el manejo del BCN sobre las cuentas nacionales, aunque muchas veces se contradigan con las que publica la Presidencia de la República.
¿Cómo está el Sistema Financiero en cuanto a su estabilidad?
Los bancos han tenido en el año 2011 un comportamiento, yo diría, de franca recuperación. Los datos que arrojan la información de los bancos al 31 de diciembre (pasado) nos dicen que tenemos un crecimiento sostenido de los activos, un crecimiento de los depósitos casi en un 15 por ciento. Tenemos un patrimonio de los bancos que incluso les va a permitir a ellos adecuar su capital de mejor manera y capitalizar en los casos que sean necesarios para poder responder a una normativa que aprobó la Superintendencia de Bancos (el miércoles pasado), de actualización del capital social mínimo.
Un dato (de ejemplo), para diciembre de 2011, la cartera bruta de los bancos asciende a 53,080 millones de córdobas cuando el año pasado (2010) a esta misma fecha eran 44,582 millones de córdobas. Claramente se puede observar que el crecimiento en los distintos sectores: comercial, personal, agrícola, en el ganadero, en los industriales e hipotecario, es lo que conduce a que los bancos tengan un comportamiento que yo diría satisfactorio. Expresa la fortaleza del sector y que como todo está sujeto al entorno internacional. Pero si observamos los depósitos en el sistema, alcanzaron una cifra de 82,043 millones y si observamos el comportamiento del crédito, lo único que podemos esperar, si hay una buena supervisión, y si los bancos saben entregar el crédito… creo que en el año 2012 tendremos un crecimiento de los depósitos, activos e incluso de las utilidades de los bancos.
¿Qué nuevo traen esas normas que no tenía ya el sistema?
Recordá que la normativa obedece a mejorar el marco anterior y a hacer más efectiva la supervisión. En ese sentido, el miércoles (pasado) el consejo directivo de la Superintendencia aprobó un aumento del papel social mínimo de los bancos con el propósito que logren lo que se conoce como una adecuación de capital correspondiente a la normativa, que en el caso nuestro, en este momento está encima del 12 por ciento como realidad de los bancos.
¿Eso responde a las pruebas de estrés que hicieron recientemente a los bancos?
El presidente del BCN, Antenor Rosales, defiende la transparencia del manejo y cálculo de la información que brindan y que asegura son los que deben considerarse como los números oficiales de las cuentas nacionales.
El Informe Oficial del 2011 estará listo a finales de marzo.
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En realidad los bancos están sometidos por tres vías a esas pruebas de estrés o de tensión. Están las que obligatoriamente deben hacer ellos, las que realizan la Superintendencia de Bancos y las que hace el Banco Central. En el mes de marzo vamos a tener el Sistema Único (de tensión) que ha sido organizado y montado con asesoría técnica por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que estuvo el mes de diciembre, para que los componentes que han caracterizado hasta hoy a esas pruebas de tensión se acerquen más a los estándares internacionales. Históricamente en todas partes se ha estado realizando una supervisión conocida como microprudencial. El supervisor (antes) llegaba a la entidad bancaria, analizaba expediente aleatoriamente de un determinado sector, pero no se realizaba la supervisión macroprudencial que consiste en estudiar en los bancos cuáles son los riesgos que se derivan de un entorno macro.
¿Es una medida a lo que sucede a nivel internacional?
Por eso estamos evolucionando en ese sentido. Ahora no basta saber que tenés garantías, ni un flujo que te va a permitir el pago de la deuda, sino que ahora habrá que ver si efectivamente en el rubro que sos fuerte como banco; qué afectaciones puede tener de naturaleza macroeconómica. Por ejemplo, qué pasaría si bajan los precios de los commodities, si yo te estoy financiando para productos agropecuarios. ¿Qué va a suceder si hay una disminución de la demanda externa? ¿Cómo eso (banco) te va a afectar en tu cartera de crédito? ¿Cómo vas entonces a adecuar tu capital, cómo harás para constituir las reservas o previsiones necesarias para los malos créditos?
Si en estos momentos se desploman los precios de los commodities, afectando las exportaciones y por ende los créditos, ¿aguantaría el Sistema Financiero?
Las pruebas que hemos hecho dicen que sí. Uno debe fijarse en este caso cuál es el comportamiento que han tenido los bancos en relación a los rubros que le otorgan crédito. Podemos observar que el sector agrícola representa en cartera 7,000 millones (córdobas), los ganaderos 886 (millones), que son los rubros que están vinculados a la producción exportable nicaragüense. De manera que una afectación por esa vía va a tener que ser asimilada por los bancos y en las pruebas de estrés que les hemos hecho nos arrojan que sí son capaces de soportar. Quiere decir en palabras sencillas que si se produce una disminución de los precios de los commodities, los bancos son capaces de mantener una adecuación de capital como dice la norma teniendo que aprovisionar posibles pérdidas en un sector.
A nivel interno productores de frijol temen problemas para pagar sus créditos, por la caída de precios y el bloqueo a las exportaciones…
Hoy por hoy el Banco Central no tiene esa información.
Usted ha dicho que se necesita de financiamiento para que el plan de crecimiento económico sea una realidad. ¿Cuáles son las políticas orientadas para lograrlo?
En el 2011 tuvimos un crecimiento de casi el 19 por ciento de la cartera bruta (de crédito). Lo que nos dice eso es que hay una decisión clara de los bancos de incrementar el porcentaje de sus activos dedicados a la actividad más importante que la de intermediación del crédito. Obviamente que nos satisface, esperamos que ese crédito se incremente por lo menos un 10 por ciento en el 2012. Hace falta seguir trabajando con los bancos, reunirnos más y ver en qué medida apoyamos más a través de la Siboif , de las mismas políticas monetarias del BCN y económicas que el Gobierno desarrolle.
Los banqueros siempre dicen que hay una sobrerregulación que bloquea el crédito…
En el caso de Nicaragua la verdad es que en materia de regulación estamos comenzando. Aquí lo que se necesita es mejorar la normativa tendente a garantizar que el crédito fluya de mejor manera y las medidas que se tomen garanticen efectivamente que no vayan a constituir una muralla para que los demandantes del crédito puedan acceder al mismo. Por ejemplo, en el crédito hipotecario se han disminuido las provisiones para la vivienda de carácter social, se ha facultado que los bancos puedan algunos incursionar, siempre y cuando tengan una reaseguradora internacional, en el ámbito agrícola. Hay un conjunto de factores que nos dicen que en materia de regulación estamos en el límite de lo que se requiere en Nicaragua, y obviamente hay que mejorarla. Hace falta por ejemplo, que las supervisiones estén en línea, pero no creo que exista una sobrerregulación. Lo que se necesita es que tengamos operaciones bancarias que sean seguras, oportunas que le transmitan más confianza a los depositantes.
El BCN adquirió una línea contingente con el BCIE para estar listo a eventuales problemas del Sistema Financiero, ¿se pidió igual al FMI?
El Fondo después de los problemas en el entorno internacional ha manifestado la disposición de que los países que tengan problemas en su balanza de pagos puedan acceder de forma más rápida a créditos que les permitan manejar cualquier situación difícil. No tenemos previsto en este momento solicitar recursos porque la industria tal como la vemos, está lo suficientemente desarrollada y con indicadores que nos posibilitan señalar que si se sigue actuando con prudencia, si se sigue mejorando la capitalización de los bancos, si se garantizan tener las reservas suficientes y las provisiones que permitan disminuir el impacto de la mala cartera, pues los bancos pueden enfrentar cualquier situación derivada de la complejidad internacional.
¿Basta con los US$$200 millones del BCIE?
Para efectos de cumplir con la función de prestamista de última instancia de los bancos, sí. La liquidez en el Sistema Financiero anda alrededor del 35 por ciento, es bastante. No vemos en el horizonte inmediato la necesidad de recursos para una situación que nos obligara a fortalecer a cualquier institución bancaria.
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