La elección de los magistrados

Después de lo ocurrido el 9 de enero en la Asamblea Nacional, cuando la bancada opositora no aceptó los dos cargos en la Junta Directiva que le ofreció el FSLN, se teme que si se repitiera esa situación en la elección de los magistrados y otros cargos en el parlamento, todos quedarían en poder del orteguismo incluyendo algún par que le podría dar o mantener al PLC, su socio pactista.

Pero son situaciones distintas. Los puestos en la Junta Directiva de la Asamblea son partidistas por su propia naturaleza y sus funciones. Además son cargos burocráticos que solo sirven para que los directivos tengan algunos privilegios adicionales, como complemento de sueldo, mayor cuota de combustible y un modesto despacho con asistente y chofer. No es cierto que estando en la Directiva se pueda influir en la elaboración y ejecución de la agenda parlamentaria, que realmente se decide en la secretaría del FSLN y casa de gobierno de Daniel Ortega. Incluso, ser miembro de esa Junta Directiva ni siquiera permite tener acceso a mejor información de los asuntos de Estado, porque esta se maneja estrictamente compartimentada por la cúpula del Gobierno y del partido oficialista.

El caso de los cargos estatales nombrados por la Asamblea Nacional es distinto, porque no es obligatorio que sean ocupados por miembros de los partidos políticos representados en la Asamblea o extraparlamentarios. Aunque tampoco lo prohíbe, no es eso lo que establece la Constitución en su artículo 138, al señalar los cargos del Estado que deben ser elegidos por la Asamblea Nacional. Fue por el pacto de Daniel Ortega y el FSLN con Arnoldo Alemán y el PLC que se corrompió el sentido de la elección parlamentaria de esos cargos, al decidir los caudillos que debían ser ejercidos por miembros de sus partidos o sus favoritos recomendados. Esa fue la semilla del mal que corrompió y ha socavado gravemente la institucionalidad democrática del país.

Pero aún en la desastrosa situación institucional que hay ahora en Nicaragua, si los diputados de la oposición quieren ser consecuentes con la Constitución y con sus compromisos de campaña electoral, pueden ejercer su derecho de proponer candidatos para los cargos que elegirá la Asamblea Nacional que no sean miembros de sus partidos o grupos políticos, sino personas idóneas. Los candidatos de la oposición deben ser escogidos cuidadosamente en los medios profesionales y académicos y ajustarse estrictamente a los requisitos constitucionales.

Seguramente el FSLN va a elegir o reelegirá en esos cargos a sus disciplinados militantes y algunos de sus obsecuentes servidores que pertenecen al otro partido del pacto. Pero los diputados del PLI tienen la obligación de actuar con entereza personal, decencia política y profesionalismo parlamentario, lo cual validaría ante la ciudadanía democrática su controversial decisión de integrarse en la Asamblea Nacional, cuya composición ha sido desvirtuada por las graves irregularidades fraudulentas perpetradas por el orteguismo el 6 de noviembre pasado.

COMENTARIOS

  1. LOS DIPUTADOS SON DESCARTABLES
    Hace 15 años

    Parece mentira que después de ver y experimentar el comportamiento de los políticos, no solo recientemente, sino en todos estos años, los nicas (incluyendo al editorialista) todavía no hayamos entendido que no es a los diputados a quienes debemos confiar hacer oposición. No hemos entendido que en Nicaragua, los diputados no cuentan; que somos nosotros los ciudadanos los que tenemos que hacer oposición. Pero eso será imposible mientras los nicas continúen alejados de la vida cívica.

  2. Azul y Blanco
    Hace 15 años

    Escribe que los oposicionistas deben presentar candidatos idóneos, aunque no serán aceptados por el Orteguismo. Del mismo modo aconsejaron ir al proceso electoral con Rivas y nos arrastraron, La Prensa incluida, a votar en un proceso sin garantías mínimas. ¿Hasta cuando asumirán que una vez avasallada la asamblea el resto de instituciones empezarán a reacomodarlas de acuerdo a su proporción parlamentaria -que es ficticia-? ¡Cuál es el poder de negociación de estos oposicionistas!

  3. FERNADO CASANDRA
    Hace 15 años

    Ortega no le va dar nada a nadie, mas que a sus extremos leales, ya sean Ortegistas claros, o solapados del PLC. Es mas le ‘dejo’ al PLI GANAR 26 escaños para aparentar que hay ‘democracia’ y si los del PLI no agarraban los puestos que el les quiere dar y hacen mucha alcaraca o le dan mucho problema le dara esos puestos a Virgilio Godoy y su MARA. De plano que no les va a dar ningun puesto en ningun otro lado a quien le puedan estorbar la labor de Roberto (alibaba) Rivas, es caro, cuesta un je

  4. Carlos Calderon
    Hace 15 años

    La oposicion necesita aprender a hacer politica. Lo he dicho muchas veces. Gritar, patalear y oponerse a cualquier cosa ni es politica ni es oposicion. Tienen que negociar, pactar o como sea que quieran llamarle. Negociar o pactar no es malo, es sumamente necesario en cualquier pais del mundo. El problema es que los llamados politicos no sepan hacerlo y usen esas negociaciones o pactos para sus propios beneficios. Tenemos todos que aprender a aceptar lo que politica significa.

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