La toma de posesión de Daniel Ortega, hoy 10 de enero de 2012, para otro período presidencial que viola la Constitución porque esta prohíbe la reelección en forma continua y por más de dos mandatos, es un ultraje a la memoria del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, Mártir de las Libertades Públicas de Nicaragua.
El 10 de enero fue establecido como día del cambio de mando presidencial, a partir de 1985, en homenaje al doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien un día como hoy en 1978 fue asesinado para impedir que continuara su lucha incansable por la libertad y la democracia. De esa manera, así como con su consagración como Mártir de las Libertades Públicas, se quiso honrar la memoria de quien ofrendó su vida para que Nicaragua volviera a ser una verdadera república, con elecciones libres y limpias, alternancia en el poder, democracia representativa, justicia independiente, Estado social de Derecho y vigencia plena de los derechos humanos.
Precisamente una de las grandes luchas del doctor Chamorro Cardenal, fue contra la reelección, el continuismo somocista en el poder y el fraude electoral. La reelección es un crimen de lesa humanidad, expresó el doctor Chamorro Cardenal en el editorial de LA PRENSA del miércoles 24 de abril de 1974, cuando el general Anastasio Somoza Debayle se disponía a presentar su candidatura para la reelección en los comicios que tendrían lugar el 1 de septiembre de ese mismo año.
Cuatro años antes, en otro editorial de LA PRENSA publicado en la edición del miércoles 18 de marzo de 1970, cuando habían pasado tres años desde que Somoza Debayle se impusiera como presidente de Nicaragua en las elecciones fraudulentas de febrero de 1967, después de la masacre del 22 de enero, y el dictador ya hablaba de su reelección, el doctor Chamorro Cardenal escribió lo siguiente: “Quiere seguir adelante, gobernando, o mejor dicho desgobernando a Nicaragua: imponiendo su criterio absolutista; aprovechándose del poder para reforzar su propio imperio económico; destruyendo todo vestigio de democracia; produciendo la violencia arriba, con su lógica réplica desde abajo, y causando todavía más debacle moral de la que ha causado”.
Eso fue escrito hace 42 años por el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, nuestro Director Mártir, refiriéndose al general Anastasio Somoza. Pero lo mismo pudiera escribir ahora, en relación con el comandante Daniel Ortega, pues en Nicaragua la historia se recrea cada vez y cuando, casi siempre para mal, de manera que la odiosa reelección y el infame fraude electoral del pasado somocista se repiten hoy en el presente orteguista.
Por eso es que con toda razón e indignación decimos que la toma de posesión, hoy 10 de enero de 2012, de Daniel Ortega, quien se ha hecho reelegir de manera inconstitucional, fraudulenta y violenta, es un ultraje a la memoria del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Y de este ultraje son cómplices quienes, por el motivo que sea, han venido a avalar con su presencia la inauguración del nuevo período de Daniel Ortega, el cual es flagrantemente inconstitucional, ilegítimo y fraudulento.
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