Y es que Nicaragua tiene numerosos enemigos, los públicos y los solapados que los usan cuando los necesitan.
Así como en años pasados le tocó al coronel César Napoleón Suazo, entregar a sus compañeros de conspiración, ahora le toca al coronel en retiro, Víctor Boitano, vender al verdadero ganador de estas elecciones fraudalentas, armando conspiraciones que solo existen en su imaginación. Boitano sabe que todas sus mentiras sobre el Ejército Nacional vertidas en sus libros insulsos, que siempre resultan ser más hojas que nacatamal, hasta el día de hoy solo se han merecido el desprecio de sus antiguos compañeros de armas. Pero con estas declaraciones mentirosas y malignas el incoherente coronel Boitano está mandando a la peligrosidad letal a una serie de personas, cuya sangre caerá sobre su cabeza.
La conspiración que el gobierno presenta ante el público con la colaboración del mencionado Boitano, en la que está envuelto tanto la Alianza PLI, como su candidato presidencial por un lado y la Embajada Americana por otro, puede tener consecuencias trágicas para la nación y para algunas familias nicaragüenses, pero eso al bocazas roba cámara de Boitano le vale y habla sin medir lo que su lengua viperina pueda provocar.
Que decepción para los que apoyamos a este Iscariote que ni siquiera cobró las treinta monedas de plata, porque está luchando por su libertad a costa de la seguridad de otros. Para aquellos que compramos sus libros a sabiendas que no contenían nada sustancioso y que la curiosidad que sus acusaciones despertaban, jamás iba a ser saciada porque en definitiva no decía nada.
Qué modo más bajo de desquitarse lo que le hicieron los dirigentes de ALN, acusando con nombres y apellidos a Alianza PLI en complicidad con el gobierno de Estados Unidos, para derrocar al gobierno de la reelección inconstitucional. En eso terminó Boitano, de indecente oreja de la nueva dictadura y del nuevo tirano.
Pero no hay mal que por bien no venga, ya que gracias a esta patraña de Boitano, descubrimos quien es él en realidad. Boitano cree que porque peleó en la revolución traicionada, tiene la exclusividad de la verdad, pero no es así y lo único que podemos decir es que cuando defendió una causa justa no había sido carcomido por la frustración, por la venganza y por la traición. El Boitano de hoy, no tiene nada que ver con el Boitano de ayer.
Otra cosa que esta burda conspiración va a provocar, es la credibilidad de Boitano. Cuando Boitano acusaba al Ejército Nacional y a Daniel Ortega de crímenes horrendos, los aludidos rechazaron sus palabras por mentiroso, pero ahora que se trata de perjudicar a quien en justicia ganó la presidencia, las palabras del traidor y mentiroso son tan verdaderas como la Biblia.
Esta acusación es tan falsa, como el imposible 62 por ciento del presidente golpista, de manera que bien podemos decir que tanto el gobierno como Boitano, son zorros del mismo piñal. Ustedes escojan al suyo. El autor es ingeniero.
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