Las leyes humanas han sido creadas para permitir la convivencia social pacífica de ese animal sanguinario que es el ser humano. Por eso, cuando no se respeta la ley, el resultado siempre es sangre, muerte y destrucción, porque relativamente ningún hombre es más grande, más fuerte o más valiente que otro. Ejemplos de esto son David derrotando a Goliat, Nicaragua derrotando a Somoza y las recientes gestas heroicas de Egipto, Túnez y Libia.
El monstruoso fraude electoral le permitiría a Ortega el control absoluto del Estado capitalista que todavía tenemos y como el orteguismo se proclama socialista es de esperar que Ortega disolverá la Asamblea, declarará Estado de Emergencia, suspenderá las garantías constitucionales y creará una Constitución tipo Cuba o Corea del Norte, donde desaparecerá la propiedad privada (para quedársela él y sus secuaces) y la libertad de expresión y legitimará la cárcel, el destierro y la muerte para sus opositores. Sería una locura creer todo esto si no fuera porque eso fue exactamente lo que hizo Ortega en los años ochenta.
Los ciudadanos respetuosos de la ley, amantes de la paz y la libertad, no debemos permitir que Ortega tome posesión el 10 de enero, porque se estaría iniciando el gobierno más ilegal de nuestra historia, quizás solo comparado con el de William Walker cuando se autoproclamó Presidente de Nicaragua y para impedirlo debemos ejercer nuestro derecho cívico a la protesta.
Los líderes económicos, sociales y políticos que quieran la democracia deben unirse y convocar a una huelga general y desobediencia civil y los ciudadanos debemos acudir a esta convocatoria, salir a las calles, defendernos si somos atacados y no desmovilizarnos hasta que el gobierno de Ortega acepte y se cumplan los siguientes puntos:
1.- Elección en la Asamblea Nacional de todos los magistrados de los diferentes poderes del Estado.
2.- Convocar a nuevas elecciones generales.
3.- Ni Ortega ni sus familiares hasta el 4º grado de consanguinidad y 2º de afinidad, según la Constitución vigente, pueden ser candidatos.
4.- Realizar Elecciones Generales con estricto apego a la Ley Electoral y con todos los Observadores Nacionales e Internacionales que quieran participar.
Solo así el nuevo gobierno, incluyendo uno eventual del FSLN, podrá ser legítimo y reconocido por todos y es la única manera de garantizar la paz en nuestra sufrida Nicaragua. El autor es Cirujano General y Vicepresidente PLI-Managua.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A