La semana pasada Nicaragua celebró la fiesta cívica de las elecciones presidenciales, todas las encuestas le daban el gane al actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Los resultados finales nos dicen que el presidente de Nicaragua ganó con una amplia ventaja, obtuvo según datos oficiales del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua el 62.46 por ciento de los votos, un porcentaje que pensamos ni él mismo Ortega esperaba.
Su principal opositor, Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente (PLI), alcanzó el 31 por ciento de los votos, y el expresidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), sumó, según la misma fuente, únicamente 5.91 por ciento de los votos totales.
El primero en hacer una denuncia sobre los resultados fue el mismo Gadea, quien al conocer los datos afirmó: “Los resultados oficiales son irreales”.
El portavoz Mark Toner, del Departamento de Estado de los Estados Unidos, manifestó: “Seguimos muy preocupados por las irregularidades en el proceso electoral nicaragüense”. “Las elecciones ( ) no fueron transparentes”, indicó además: “En las elecciones del domingo pasado 06-11-11 acontecieron irregularidades, lo que reduce la confianza de Estados Unidos en sus resultados”.
Por su parte el director del organismo de observación electoral Ética y Transparencia, Roberto Courtney, manifestó en rueda de prensa: “Entre el 15 y 20 por ciento de las Juntas Receptoras de Votos registraron la ausencia de los fiscales partidistas, por lo que el conteo ‘carece de garantías’ para ser considerado legítimo”.
El español Luis Yáñez, jefe de la misión de observadores de la Unión Europea, denunció: “Anomalías y trampas”, y el jefe de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el argentino Dante Caputo, aseveró en una rueda de prensa: “Se nos impidió que nuestra gente estuviera en el momento preciso donde debería estar y eso no es subsanable y alterará nuestra capacidad de trabajo”.
El escritor y periodista Carlos Alberto Montaner en su artículo titulado “Trampa, victoria y percepciones” nos dice: “Ortega posee todas las riendas institucionales para crear un régimen totalitario en el que Estado, gobierno, partido y caudillo se fundan y confundan en una sola entidad”.
Conocedores de esta realidad que nos menciona Montaner, y de las denuncias arriba anotadas, cabe preguntarse ¿hubo fraude en estas elecciones? Pareciera que sí, el Diario LA PRENSA, de Nicaragua, en su edición del 11-11-11 titula un artículo de la siguiente manera “Alteran actas a favor de Ortega”, en el mismo nos muestra un ejemplo de una acta alterada. Nosotros, como suspicaces que somos, decimos, si hay un documento alterado de seguro debe de haber más.
Pero aparte de quejarse y hacer denuncias ¿se puede hacer algo más? El autor es consultor de Bienes Raíces.
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