Jorge J. Cuadra V.

El pésame que nadie quiere dar

“El sentimiento está por encima de la Constitución”, dijo hace pocos días la Primera Dama de la República. Para ser franco, no entendí lo que verdaderamente quiso decir, pero sin llegar tan lejos como desconocer los mandatos de la Carta Magna, estoy de acuerdo con doña Rosario en que a veces los sentimientos están por encima de muchas obligaciones, sobre todo el sentimiento del agradecimiento. No hay persona más malvada, que aquella que es desagradecida, dice el dicho popular, si hasta el perro le lame la mano en señal de cariño al amo que lo trata bien, cuanto más el rey de la creación lo debe hacer con sus benefactores.

El señor Presidente de la República debe estar triste por el trágico final de su amigo el coronel Muamar el Gadafi, dictador por 42 años de Libia, con todas las crueldades y abusos que ello conlleva. ¿Pero eso que tiene que ver con la forma generosa con la que trató a nuestro Presidente? Ese tratamiento amable implicó, y lo digo porque es del conocimiento público, una ayuda personal del exdictador libio al comandante Ortega, durante los años que le siguieron a la amarga derrota de 1990, ayuda que no solo le servía para mantener su hogar, sino para continuar haciendo política a la cabeza de su partido.

Nadie es completamente malo y aunque el balance se incline a lo malo, siempre existe una acción que no es propia de esa maldad. En este caso, la excepción de una vida despótica y corrupta, es la buena acción que el hoy fallecido coronel Gadafi tuvo por muchos años con el comandante Ortega.

Lo lógico es que el presidente Ortega se encuentre triste por la muerte de su amigo y lo correcto es darle el siento mucho, pero hasta el momento nadie se ha atrevido a hacerlo. ¿Por qué?

Porque temen que el señor presidente se moleste con quien lo haga, o porque el que lo hace tiene miedo que el pueblo se moleste con él, por darle el pésame al presidente Ortega.

¿Por qué temer que el Presidente se moleste si lo más probable es que se sienta triste? ¿Por qué temer que los que nos rodean se molesten con uno, si solo estamos cumpliendo con un deber social muy propio de nuestro país?

A estas alturas yo no le temo al supuesto enojo del presidente ni a lo que digan los que me rodean, por eso le digo: Siento mucho señor Presidente por su sensible pérdida. Los amigos no abundan en esta vida y cuando tenemos la suerte de encontrar uno, tenemos que estimarlo y agradecerle todos los favores que nos hacen.

Por razones obvias usted no puede expresar públicamente lo que quisiera expresar y eso ya pertenece al mundo de la política internacional, al mundo complicado de las relaciones diplomáticas y de alianzas. Por eso es que hay que escoger cuidadosamente los aliados ideológicos, sobre todo cuando vivimos en el hemisferio occidental tan golpeado por el terrorismo islámico.

Gadafi terminó como terminan la mayoría de los dictadores. Él, como otros antes de él, tuvo la oportunidad de retirarse del poder y de Libia en tiempo y forma, pero pudo más la ambición que la prudencia y por eso su final desastroso.

Gadafi perdió el sentido de la realidad y por eso se mereció lo que le pasó, pero esa lección jamás se la aprenden los dictadores.

Siento mucho señor Presidente.

El autor es ingeniero.

COMENTARIOS

  1. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    Es que Ortega «la huele» que lo mismo esta ya casi por pasarle a el,
    porque el bachi se ha dedicado a imitar solo dictadores, y no confor
    forme con copiar los de America o Europa (Mussolini,Hitler) tambien
    copio arabes (Saddam,Gadafi) y criollos como Somoza, Trujillo. Esa
    es su debilidad:Copiar siempre. Y prontito los seguira en su destino final. Nunca aprendio las lecciones de la historia. Pudo mas su avari
    cia con el dinero y las propiedades ajenas llamadas piñatas:INSS, al
    caldia, $$$ narco

  2. Ricardo
    Hace 15 años

    Ortega como las garrapatas, se hartan tanto de la sangre de un perro, en este caso de la perra flaca de Nicaragua, pero al final será lo que conocemos, el perro se sacude la garrapata y este es aplastada y destripada como lo que es, un ser vivo que nada bueno hace. Vean sandinistas ignorantes, no saben ni que son ya. La ideologia los tiene estupidamente ciegos.

  3. Doug M
    Hace 15 años

    Es valido recordar la intervencion criminal de Muammar Gadafhi en la guerra de los 80’s, donde aviones y pilotos libios, bombardearon las montanas del norte, para aniquilar a los rebeldes contras. Asimismo es valido denunciar que desde los 80’s un criminal familiar de Gadhafi, Mohammed Lashtar,escudandose en la ciudadania nica, mal habida, ha disfrutado de $millones, efectuado inversiones con fondos del heroico pueblo libio. La Interpol debe capturalo. Entiendo porque el Gadafhi nica esta triste

  4. El historiador
    Hace 15 años

    Ortega la unica historia que se aprendio fue la de la colonizacion.

  5. Jose Angel
    Hace 15 años

    Todos somos mortales y nuestro único y final destino es la muerte, la muerte de un ser querido sea este familiar o amigo, siempre es un golpe duro, sin embargo quisiera recordar lo que Diogenes hacía en las calles, él salía de día con un candil y cuando le preguntaban el porque de esa actitud el contestaba ¨ando en busca de un amigo¨esta expresión es en sentido figurado, pero con mucha razón.
    La vida como todo lo que existe le pertenece a Dios únicamente.

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